Tencel propone un automóvil «botánico»

Tencel Techtextil Textil Expres

Hemos visto a la fibra Tencel en aplicaciones de moda en el vestir, de textiles para el hogar, de indumentaria de protección… Y ahora vamos a verla en partes sustanciales de los automóviles, para los que ya se habla del «coche botánico».

Uno está acostumbrado a desarrollos de la productora austríaca Lenzing para todos los campos de aplicación textil, con su gama de fibras celulósicas. Esta primavera hemos recogido informaciones relacionadas con textiles para el hogar (emitidas con motivo de Heimtextil en enero) y denim y moda íntima (con motivo de Première Vision y Texworld), en ambos casos relacionados con la combinación de Tencel y quitina, lo que resulta en beneficios para la piel. En el mundo de los textiles técnicos el pasado hemos publicado informaciones sobre el uso de Lenzing FR y metaaramidas para uniformes militares resistentes a la llama. Y ahora, en la última Techtextil, Tencel vuelve a ser protagonista, esta ocasión orientada a la industria del automóvil… y no sólo ofreciendo el produco en fibra sino en polvo.

Los proyectos de Lenzing para el sector de automoción comenzaron su desarrollo hace unos cinco años, cuando se pensó que las propiedades de gestión de la humedad, absorción de calor y naturaleza antiestática de la fibra Tencel podían tener aprovechamiento en este campo. Por añadidura, y finalmente ha sido el criterio más importante, se trata de un «material sostenible» por su origen botánico, es decir, renovable (la fibra se elabora a partir de madera de eucalipto), y de fácil reciclado, aspectos cada vez más importantes en la concepción y fabricación de los vehículos, aunque nunca en detrimento de la seguridad de los viajeros, por lo que el rendimiento sigue siendo clave.

«Tencel apoya la tendencia hacia integrar más naturaleza en los coches y, gracias a las propiedades de la fibra, aporta numerosas ventajas al sector del automóvil», dice Friedrich Suchomel, jefe de la División de Nuevas Aplicaciones de Fibras Textiles en Lenzing, y responsable del Proyecto de Automoción.

Tencel puede emplearse en fibra gruesa para alfombrillas (combinada con lana), en fibra textil para tapicería de asientos (mezclada al 30% con otras fibras aporta un clima más seco en el asiento y mejora el confort del pasajero), en no-tejidos (como separadores de baterías), y también en forma de polvo para su mezcla con plásticos (compuestos moldeados por inyección).

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En este último uso, Tencel es una fibra de refuerzo idónea en piezas de plástico: es inodora tanto en el proceso como en el producto final, y mejora la fuerza ante impactos, gracias a su elevada elongación, de un 10%, mientras que la elongación de la fibra de vidrio, la más empleada en plásticos para automóvil, es de sólo un 2%. Por ello, plásticos reforzados con Tencel son más estables y tienen un mejor comportamiento en caso de choque. Dicha fibra es además especialmente apropiada para componentes de formas curvas y como relleno en pequeñas cavidades.

Ya existe un coche comercialmente disponible (cuya marca no se ha facilitado), que utiliza Tencel entre sus materiales. Y Suchomel no descarta que en el futuro puedan hallarse aplicaciones para aeronáutica, si Lenzing consigue un desarrollo de Tencel FR (resistente a la llama), que por ahora no existe.


[Publicado en TEXTIL EXPRES Suplemento 195 – Junio/Julio 2011].