Morocco Mall: un centro comercial de alto nivel en Casablanca

Morocco Mall

En el número anterior de Textil Exprés hemos publicado una primera información sobre la apertura en la ciudad marroquí de Casablanca, a comienzos de diciembre, de un gran centro comercial de alto standing llamado Morocco Mall, el primero que se instala en África, y que según sus promotores deberá ejercer una importante influencia como centro de atracción para el turismo de compras y ocio sobre una amplia zona de la Europa meridional y el África occidental. Los promotores esperan recibir a 14 millones de visitantes al año, de nivel medio y medio-alto. Se ha procurado ofrecer un estándar de calidad, de estilo y de ambiente, superior al nivel medio habitual en un centro comercial de gran público de cualquier país europeo.

Aquí ampliaremos algunos aspectos de aquella primera información, en las vertientes más directamente relacionadas con el sector textil y de la moda, empezando por las conexiones que tienen con este sector las entidades promotoras: los grupos empresariales Aksal y Al Jedaie, copartícipes en la inversión al 50%, y el primero de los cuales ha dirigido la construcción y gestionará el complejo.

 

CUADnaranjaEl Grupo Aksal, un motor del moderno desarrollo marroquí. Este complejo empresarial fue fundado, a comienzos de los años 2000, por su presidenta-directora general Salva Idrissi Akhannouch, mujer de negocios bereber, y en sólo una década ha podido erigirse en líder nacional de las diversas ramas de actividad en las que ha intervenido, desplegando proyectos de gran envergadura con fuerte valor añadido para el reino de Marruecos.

Sus negocios configuran cinco polos autónomos:

—Polo Retail, que promueve la creación de una red de franquicia de las marcas Zara, Zara Home, Massimo Dutti, Pull & Bear, Oysho, Stradivarius, Bershka y Uterqüe del grupo español Inditex, y las marcas Gap, Banana Republic y New Look, del grupo norteamericano Gap, para el mercado marroquí.

En el primer caso, la vinculación entre Aksal y el grupo gallego es tan conocida y valorada allí que incluso en una de las hojas informativas distribuidas a la prensa internacional se decía que España tenía una vinculación indirecta con el proyecto, puesto que la empresa gestora del mismo era la responsable de los intereses de Inditex en Marruecos. Sin embargo, el representante del propio grupo Inditex en el acto inaugural dijo que esas relaciones se limitaban a ayudar al desarrollo de una red de franquicias (se dice que Mme. Akhannouch contrató en 2001 la primera tienda en franquicia que tuvo Zara en el mundo). Citó como tiendas ya existentes de la marca Zara en el país las de Casablanca (ciudad y aeropuerto), Agadir y Marrakech, con un producto que es de más alta gama que el que se ofrece en España o Portugal, pues la imagen que tiene de esta enseña el público marroquí es superior a la de la Península. Sea como fuere, entre Aksal e Inditex hay una especie de idilio. La tienda de Casablanca ciudad figura en el top de las cinco principales de la cadena en el mundo. La que acaba de abrir en el Morocco Mall tiene 2.200 m2 (contrastando con los 250 m2 de la de la enseña americana Gap, promovida por la misma organización). En opinión de la presidenta de Aksal, la implantación de Zara en los primeros años 2000 en Marruecos significó que el mundo de la moda se democratizara en el país, lo que la convierte en un banderín de enganche para la indumentaria popular.

—Polo Luxe, que posee las franquicias de las marcas Mac, Fendi, Gucci, La Martina y Dior en joint-venture (también presentes, evidentemente, en el Morocco Mall).

—Polo Department Stores, que posee las franquicias de Galeries Lafayette y Fnac (otros dos participantes, y muy destacados, en el complejo).

—Polo Property, de negocio inmobiliario, lo que le facilita la identificación y explotación de locales idóneos para las actividades comerciales de sus representados citadas hasta aquí.

—Polo Malls, que tiene como objetivo desarrollar en Marruecos el panorama de los centros comerciales (siendo el primer gran proyecto el ahora acometido en Casablanca en partenariado con Al Jedaie).

En 2011, Aksal tenía 1.500 colaboradores, 20 marcas y 20.000 m2 de superficie comercial y acumulaba inversiones por 1.500 millones de dírhams.

 

CUADnaranjaEl Grupo Al Jedaie, un imperio comercial saudí, fuertemente implicado en el textil. Nació como una pequeña sociedad de comercio hace 55 años, en Riyadh, Arabia Saudita. Pronto se convirtió en una casa de moda masculina especializada en tejidos de alta calidad (de los que hoy tiene un verdadero liderazgo), dando lugar después a un grupo de sociedades consagradas a diferentes actividades comerciales.

Controla una parte importante del mercado de confección de prêt-à-porter, con la marca propia Al Aseel, y es un actor principal en el comercio detallista como franquiciado de más de 25 marcas internacionales cuya administradora es la firma filial Nesk.

Especializado también en tejidos para muebles desde hace más de 30 años, en los últimos tiempos ha fundado una sociedad de mobiliario que cubre a la vez el mercado doméstico y el de despachos.

Desde muy pronto se estableció en el sector inmobiliario saudí, poseyendo hoy numerosos emplazamientos en las ciudades del reino, incluyendo centros comerciales y complejos de oficinas.

Últimamente ha tendido a desarrollarse fuera de su país de origen, donde cuenta con 1.600 empleados, por toda el área de Oriente Medio y Norte de Africa, MENA.

Su filial Nesk Africa del Norte, fundada en el año 2000, ha adquirido los derechos de diversas marcas para este amplio marco geográfico, entre ellas Mango, Aldo, Okaidi y La Vie en Rose. En 2006 obtuvo un emplazamiento privilegiado en Argelia para abrir las primeras tiendas de Mango y Okaidi.

Otra filial de la misma matriz, Nesk Jordania, ha establecido ya varios comercios en este país para diferentes marcas (no se ha citado ninguna española).

Morocco Mall

 

CUADnaranjaDior, el florón principal del Morocco Mall en el polo del lujo. No es habitual que los grandes nombres de la moda de élite, que tienen sus santuarios en lugares privilegiados, se instalen en los grandes centros comerciales de afluencia multitudinaria. Sin embargo, Christian Dior accedió a participar en el Morocco Mall, y no sólo (aunque también) por compromiso con la presidenta del grupo promotor Aksal, sino porque se daban algunas condiciones excepcionales, relativas tanto a la casa de costura como al conjunto del grupo de alta selección LVMH del que la misma forma parte. Otros miembros de la élite indumentaria, como Louis Vuitton, Guccio Fendi, también estaban allí.

En el caso de Dior se da la circunstancia, muy singular, de que su presidente director general, Sydney Toledano, es él mismo un sefardí marroquí, miembro de la notable comunidad hispano-judía de Casablanca, donde nació y vivió hasta la adolescencia. El regreso a la ciudad para esta inauguración le permitía revivir lejanas emociones.

Dior tiene desde 2004 una tienda en la Mamounia de Marrakech y desde 2007 otra en la avenida de Anfa de Casablanca, pero son pequeños recintos demasiado intimistas para la notoriedad que la marca puede alcanzar hoy día en un Marruecos que ha evolucionado mucho en los últimos tiempos y cuenta con una nueva clase media «exigente y rompedora». Por otra parte, según Toledano, en Marruecos hay una gran tradición de lujo y elegancia «que la monarquía encarnó y vehiculó» y que ahora puede expresarse con mayor amplitud.

El espacio de 300 m2 que Morocco Mall ofrece a Dior, con un frente de mar, es un verdadero «mausoleo del lujo» con un concepto de alta gama idéntico al de la sede de Dior en la Avenue Montaigne, de París; donde los cuadros superiores y los dirigentes de empresa que serán lo esencial de la nueva clientela marroquí se encontrarán muy a gusto. La oferta incluirá ropa y accesorios de altísima calidad, incluyendo (no podría faltar) el capítulo de la «maroquinerie» que debe su nombre, conocido en todo el mundo, a provenir del «Maroc».

Morocco Mall


[Publicado en TEXTIL EXPRES Suplemento 199 — febrero 2012 ].