La Moda, en el corazón del comercio detallista andorrano


  • Inditex y Mango exhiben músculo.
  • Pollyanna y Via Moda, entre el potente comercio local.
  • Meritxell y Carlemany, eje comercial en el centro de Andorra.
  • Variedad y calidad de oferta, sin gangas, pero con PVP atractivos.
  • Costumbre de rebajar en porcentaje, sin remarcar.

 

 

Características y peculiaridades del comercio andorrano de moda.


El año 2013 ha sido el primero, desde el comienzo de la recesión en 2007, en que Andorra cierra con balance positivo en el censo comercial: al finalizar diciembre hay 150 establecimientos minoristas más que al acabar 2012.

El comercio de moda tiene una presencia destacadísima en el territorio, particularmente concentrado en el continuo urbano que forman Andorra la Vella y Escaldes, donde puede visitarse un auténtico «mall» o centro comercial a cielo abierto, incluyendo algunos edificios que son centros comerciales en sí mismos. Aunque se extiende por las calles adyacentes, muestra un eje muy claro en torno a la antigua carretera de España a Francia, hoy sustituida a efectos prácticos por una ruta periférica, de manera que actualmente se enuncia por el nombre de las calles: Avda. de Meritxell, en Andorra la Vella, y su prolongación en Escaldes, la avenida de Carlemany (Carlomagno).

Abundan aquí las tiendas individuales de moda y hay un par de centros comerciales, con un multicine y numerosos establecimientos de restauración. Se descubren asimismo tiendas de material para deporte (indumentaria y equipo), algunas de fotografía y electrónica, numerosos puntos de venta de cosmética y perfumería, y sorprendentemente también múltiples farmacias; siendo en ambos casos llamativo el hecho de que en su mayoría pertenecen a dos cadenas, con tiendas replicadas en distintos lugares. No podían faltar comercios de alimentación, bebidas y tabaco, sectores que en términos de negocio son porcentualmente importantes (el alcohol sobre todo para los franceses, que lo adquieren en la localidad fronteriza de Pas de la Casa), pero lo verdaderamente dominante es el comercio de moda, auténtico sector-estrella tanto en oferta como en preferencia de negocio por los visitantes, en el conjunto Andorra La Vella-Escaldes.

Andorra cuenta con media docena de asociaciones de comercio, ninguna de ellas especializada en moda: la «Associació de Comerciants i Propietaris de l’Avinguda Meritxell» (principal calle comercial de Andorra la Vella, como se acaba de mencionar); la «Associació de Comerciants del centre històric d’Andorra la Vella»; la «Associació de veïns i comerciants de Santa Coloma» (dentro de Andorra la Vella); la «Associació de Comerciants i Empresaris de la Massana»; la «Associació de Petits Comerciants d’Andorra»; y, como compendio de todo el comercio minorista de los valles andorranos, la «Federació d’Associacions de Comerciants d’Andorra».

El comercio de moda andorrano lo ejercen tanto empresarios locales como cadenas internacionales, en especial españolas. Es llamativo el despliegue del grupo Inditex, con tiendas como Zara, Massimo Dutti o Uterqüe; así como la de Mango, que este año abre una tienda adicional de su nueva línea de «tallas grandes» (o simplemente superiores a las de las clientas típicas de Mango hasta ahora) de la enseña Violet. Por lo demás, el repertorio de marcas es amplísimo, tanto de nombres poco conocidos de nicho, como de las grandes firmas internacionales, en distintos segmentos.

Dentro del sector de la moda, dos casos empresariales andorranos a destacar: El grupo Pollyanna, que nació en 1977 con una tienda de ropa infantil, y que actualmente se despliega por Andorra la Vella y Escaldes con dos tiendas de moda masculina y femenina, una especializada en mujer, otra en niños, una en bebé, dos de la línea juvenil Seventeen, dos franquicias Lacoste y un «outlet», sumando una decena de establecimientos de moda y complementos. Y Viamoda, un grupo nacido en 1968 y que hoy, permaneciendo en el seno de las mismas familias propietarias, cuenta con 24 puntos de venta en Andorra la Vella y Escaldes, dedicadas a prendas para hombre, mujer, niño y complementos.

La actividad del comercio andorrano es más intensa en fechas de máxima afluencia turística. Eso explica iniciativas de peatonalización intermitente, aplicadas (no siempre de forma simultánea, al tratarse de dos parroquias diferentes) en las avenidas Meritxell y Carlemany; así como la extensión de los horarios comerciales en esas fechas. Se han implementado acciones de dinamización ya habituales en otras latitudes, como las «shopping nights», y se aplican promociones de fidelización en forma de descuentos internos de cadena, o sorteos de premios entre clientes que faciliten sus datos, como el que se recoge en una fotografía de este número, de las perfumerías que estas Navidades regalaban 10.000 euros (por sorteo), y lo anunciaban en cinco idiomas: catalán, español, francés, inglés y ruso.

Dos temas a consignar: la abundancia y calidad de la oferta, por un lado; y las incógnitas sobre la competitividad de los precios.

En lo primero cabe añadir que las tiendas de cadenas españolas no necesariamente ofrecen el mismo producto que en España, lo que no es de extrañar, puesto que tampoco ofrecen siempre, simultáneamente, el mismo producto en nuestro país que en Francia.

En cuanto a lo segundo, y a pesar de que la baja fiscalidad hasta el momento de Andorra debería sugerir menores PVP en los artículos de moda, ésta no es una constante en los establecimientos: en nueva temporada los precios no son más caros que en España, pero tampoco significativamente inferiores... o no de forma generalizada, aunque puedan producirse hallazgos. En artículo rebajado los precios son verdaderamente interesantes. Una peculiaridad: en España la rebaja suele hacerse notar en el producto con un re-marcado (antes 100 €, ahora 80 €), y esa práctica se aplica también en los Zara y Mango de Andorra; pero el comercio local prefiere indicar porcentajes. Es perfecto para la gimnasia mental del visitante, que ha de calcular el precio: «esto vale 175 €, menos el 40%... o sea... 105 €». Con la calculadora del teléfono móvil, por otro lado, se obtiene la cifra exacta en cuestión de segundos.


[Publicado en TEXTIL EXPRES Suplemento 212 — abril 2014 ].

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