Neopreno con regulación de temperatura: el fruto de la cooperación entre Sedo y Outlast Europe.

Las compañías Outlast Europe, de Heidenheim, y Sedo Chemical Neopren, de Fürstenwalde, ambas en Alemania, han desarrollado conjuntamente un material de neopreno con cambio de fase, que combina las características del neopreno (excelente aislamiento y gran elasticidad) con el valor añadido de la regulación de temperatura. Esta unión crea un positivo contrapeso a la fama de baja respirabilidad del neopreno, y sus consiguientes efectos de alta sudoración.

Sedo lamina tejidos de punto en poliéster, sobre hojas de neopreno previamente revestidas con tecnología Outlast. La compañía Outlast Europe es responsable de seleccionar los socios licenciados, y de conceder las licencias, y Sedo se encarga de la distribución. «El nuevo desarrollo es especialmente interesante para calzado y aplicaciones médicas», dice Martin Bentz, director general de Outlast Europe.

El neopreno es un material de celdillas cerradas, con base de caucho. Su mezcla especial de diferentes clases de caucho como sustancia base, y de otros numerosos componentes, le proporciona características únicas tales como:

— Excelentes propiedades de aislamiento.

— Elevada resistencia dinámica.

— Resistencia al clima y al ozono.

— Buenas propiedades anti-envejecimiento.

— A prueba de vertidos, y no abrasiva.

— Alta fortaleza ante la tensión, y resistencia al impacto.

— Buenas características de adherencia.

— Estabilidad frente al agua marina y diversos agentes químicos.

— Resistencia a hongos y bacterias.

— Baja permeabilidad al gas.

— Respetuoso con el medio ambiente.

— Bien tolerado por la piel humana.

El neopreno se obtiene formando mediante procesos mecánicos una masa cruda que, tras sucesivas compresiones y extrusiones, se vulcaniza en bloques compactos de aproximadamente 1,3 x 2,2 x 0,25 metros. Después de madurar, se cortan en hojas de varios grosores, de acuerdo con los requisitos del cliente. Según la aplicación, se procede a un posterior tratamiento superficial o a su laminación con tejidos de punto. Todos los estadios del proceso están sujetos a condiciones específicas de tiempo, presión y temperatura para un desarrollo óptimo. Es crucial obtener estructuras de células homogéneas, sin cavidades.

Utilizando tejidos extremadamente resistentes, por ejemplo con fibras aramidas y Kevlar, Sedo puede ofrecer neopreno laminado con calidades apropiadas para aplicaciones especiales, como equipos de trekking, fondos de mochilas, protectores deportivos y de seguridad industrial, o ropa de protección y seguridad (contra el corte y la abrasión).

Por su parte, los PCM (materiales de cambio de fase) combinan dos tecnologías: microencapsulación y cambio de fase.

La microencapsulación es bien conocida por los chicles, en los que van incrustadas microcápsulas cuyo sabor se libera al destruir la concha mediante la masticación; o las pruebas de perfume en las revistas, cuya concha se destruye al rascar el papel, liberando la fragancia. La diferencia con Outlast es que, en ésta, las microcápsulas no se destruyen, sino que la concha permanece estable. Son cápsulas muy pequeñas: un millar cabe en una cabeza de a alfiler, y casi 3 millones en un cm2.

Dentro de las microcápsulas (tecnología patentada), denominadas «Outlast Thermocules », se almacena una sustancia similar a la parafina, capaz de cambiar de fase. Este proceso físico simple es bien conocido. Por ejemplo, en el H2O: el agua se convierte en hielo o vapor cuando se añade o se quita energía. Y la tecnología PCM saca partido de esa ley física. Las ventajas de Outlast Adaptive Comfort se resumen en:

— Adaptación a la temperatura del cuerpo.

— Menos sobrecalentamiento.

— Menos sudor.

— Menos enfriamiento.

— Regulación activa de la temperatura.

Originalmente, la tecnología PCM Outlast fue desarrollada para la Nasa y ayudó a los astronautas a desenvolverse en los cambios extremos de temperatura en el espacio. De vez en cuando aparecen en el mercado productos que hacen una referencia a la Nasa, la mayoría de ellos sin autorización. La «Official Clearence » (o licencia oficial) la concede la Fundación Espacial americana, organización sin ánimo de lucro vinculada a la Nasa, que en mayo de 2003 concedió este privilegio a Outlast, con su prestigioso sello de aprobación «Certified Space Technology». En todo el mundo, sólo 34 empresas han recibido este sello, y Outlast Adaptive Comfort es, entre ellas, la única aplicación textil.