Azca, la última apuesta de Amancio Ortega

El cuadrilátero de Azca, en Madrid, está cobrando velocidad, tanto en el aspecto comercial como en el inmobiliario (oficinas).

Ha habido quien ha titulado que Inditex, o Zara (ya que es la cadena del grupo afectada por la noticia), «lanza un órdago» a El Corte Inglés. Y algo de eso hay, pero es una operación más compleja. Y es que el patrón de Inditex ya no sólo es un comerciante o, como se dice ahora, un «retailer», sino un hombre de negocios con fuertes intereses inmobiliarios, y la operación que va a acometer revaloriza sus propiedades.
Estamos hablando del proyecto, de inmediata ejecución, de abrir en la madrileña zona de Azca la mayor tienda Zara de España. Informamos de ello en el boletín de noticias Textil Exprés de la segunda quincena de julio, y las informaciones posteriores en plena canícula no han añadido prácticamente nada nuevo excepto hipérbole. El hecho es lo bastante importante como para que no haga falta exagerar: Zara se instala en una de las áreas de mayor atractivo comercial en la capital, se acerca mucho a una de las joyas de la corona de El Corte Inglés, y contribuye a revalorizar un cuadrilátero que está volviendo a dinamizarse tras la crisis inmobiliaria (y recesión general, que paralizó el mercado de oficinas) desatada en 2008.
Azca es la sigla de una denominación muy poco motivadora en su forma completa: Asociación Mixta de Compensación de la Manzana A de la Zona Comercial del Paseo de la Castellana. El área está delimitada por el Paseo de la Castellana al Este, la calle Orense al Oeste, la Avda. General Perón al Norte, y Raimundo Fernández Villaverde al Sur, calle que adquiere ese nombre precisamente en el tramo delimitador de Azca, puesto que al otro lado de la Castellana se denomina Joaquín Costa.
Su primer proyecto data de 1946 (es decir que cumple ya 70 años), cuando se aprobó el Plan General de Ordenación Urbana de Madrid, en el que estaba previsto soterrar el tráfico de automóviles y, sobre el mismo, colocar una gran zona de oficinas con circulación peatonal en la superficie. Se barajaron diversos equipamientos (se habló incluso de un palacio de la ópera) que no fraguaron, pero la idea básica se mantuvo en la edificación, que no se emprendió hasta bien entrados los años 60. Allí se instalaron los edificios más altos de la ciudad hasta la reciente inauguración de las Cuatro Torres en la antigua ciudad deportiva del Real Madrid, en la prolongación de la Castellana hacia el Norte, barrio de La Paz.
Uno de esos edificios es la emblemática Torre Picasso. Otro era la Torre Windsor, que ardió en un espectacular y misterioso incendio en 2005. Otras torres del área son la del BBVA, la Torre Europa y la Torre Mahou.
Además de oficinas, desde sus comienzos Azca tuvo uso comercial y de ocio que mantiene e intensifica, aunque su urbanismo común está algo deteriorado, y los «bajos de Azca» han sido en años pasados, y en horario nocturno, centro de reunión incontrolada y reyertas de bandas, principalmente latinoamericanas, fenómeno que parece haberse mitigado.
En su extremo norte, a los pies de la Torre Picasso está el centro comercial Moda Shopping. Al sur, junto a Fernández Villaverde y haciendo prácticamente esquina con Agustín de Betancourt (a estos efectos casi un callejón paralelo a Orense), hay un gran almacén de El Corte Inglés; se identifica a sí mismo como «Castellana», aunque no está en esa avenida, y suele conocerse también como «de Nuevos Ministerios», en razón de que la «gran manzana» contigua de Azca por el Sur lleva ese nombre, con edificios actualmente ocupados por los de Fomento y Empleo y Seguridad Social.
A su lado, en la verdadera esquina con Betancourt estaba el edificio Windsor, consumido por las llamas. El Corte Inglés adquirió el solar y construyó la nueva Torre Titania, de la que ocupa la planta baja con uno de sus almacenes departamentados, y ha alquilado los once niveles restantes a Ernst & Young.
Un poco más arriba pero en plena Castellana, fachada oriental de Azca, hay otro centro El Corte Inglés, actualmente dedicado en exclusiva al sector de la decoración (incluidos textiles para el hogar), y compartido con un establecimiento Bricor, de la cadena de bricolaje del mismo grupo.
Justo tras el incendio del Windsor, la inmobiliaria Pontegadea, del propietario del grupo Inditex (Amancio Ortega), adquirió en 2006 por 105 millones de euros un edificio al lado del BBVA, y por tanto al lado del gran almacén de El Corte Inglés Castellana, cuyo espacio comercial (un bajo en el que antes estuvo Axa Seguros) fue ocupado en 2011 en alquiler por la cadena Hábitat y por Fnac. Pero este año, a los cinco de contrato, ambas han sido invitadas a desalojar los locales, siendo la mudanza de Fnac la más precipitada de todas, ya que se ha producido hasta los últimos días de julio y sin tiempo para que la cadena francesa de cultura y tecnología pudiera planificar una reubicación, de manera que inicialmente ha redistribuido el personal en otras tiendas madrileñas a la espera de hallar uno emplazamiento para el sucesor del establecimiento cerrado.
Pontegadea cederá ahora el local de ambas tiendas, unificadas en una sola, en arriendo al grupo Inditex para instalar un punto de venta Zara, que será el de mayor tamaño de la cadena en España, con 5.000 m2 de superficie comercial. Rebasará a la que tiene en Serrano 23, de poco más de 2.400 m2 de superficie comercial sobre 5.000 de área bruta edificada, y a la de Gran Vía 34 (2.000 m2 en cuatro plantas), que constituyen sus referentes en Madrid. Será, por tanto, un gigante incrustado en el corazón de uno de los principales polígonos comerciales de El Corte Inglés en España.
Esto provocará otros movimientos. Por un lado, la propia Zara está en el perímetro de Azca con una tienda en la calle Orense, y es de suponer que, en cuanto inaugure el centro de Azca-Castellana, dedicará la tienda anterior a otra de las marcas del grupo Inditex. Por otro, se espera que El Corte Inglés responda de alguna manera a la maniobra de Zara. En noviembre de 2014 compró en subasta a Adif (administradora de infraestructuras ferroviarias), por 136 millones de euros, un terreno de 10.000 m2 dentro de Azca, en la actualidad destinado a aparcamiento. No ha tomado ninguna decisión sobre el mismo, pero se especula con que pueda levantar allí un nuevo gran establecimiento de moda exclusivamente dedicado a marcas premium, siguiendo un poco su política de estos meses últimos de tiendas especializadas, aunque no es seguro que, como las de más reciente apertura, esté monotemáticamente dedicado a caballero o a señora, de forma excluyente. Sería una manera de eclipsar, por abrumamiento (perdonen la invención de la palabra, inexistente pero más expresiva en este caso que agobio) y rodeada por todos lados, la presencia de Zara en el cuadrilátero de Azca (un efecto de pinza), a la vez que de aprovechar, en sentido inverso, el aumento de visitantes que experimentará la zona por la misma Zara en tanto que factor adicional de enriquecimiento de la oferta comercial.
Desde el punto de vista de Amancio Ortega, el fundador de Inditex, todo esto no hará sino acrecentar su patrimonio, ya que la inversión de su brazo inmobiliario en Azca sin duda se revalorizará. No se ha informado ahora sobre la evolución de los alquileres comerciales, pero en oficinas (que también están revalorizándose) se han llegado a pagar ya en fechas recientes más de 30 euros por metro cuadrado en algunas plantas de las torres de Azca. Por lo que esa gran «Manzana A», de la sigla que dio nombre al territorio Azca, se encuentra ahora mismo en plena ebullición.

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[Publicado en TEXTIL EXPRES - REVISTA 226 - Septiembre 2016 ].

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