Al 080 le gusta el escenario deportivo

Ya había ido al Estadio Olímpico, y esta vez se alojó en el Instituto de Educación Física, en la misma zona de Montjuïc.

Miquel Suay.

Al clausurar la edición de febrero del certamen 080 Barcelona, pareció como si en cierto modo se abriera ya, automáticamente, la convocatoria del siguiente encuentro de esta serie, que debería ser el número 18 de su historia y celebrarse a partir del 27 de junio.
No obstante, aún tendríamos por el medio, en la capital catalana, a dos eventos del vestir tan importantes como la Bridal Fashion Week y el Denim Première Vision. Y ya, casi sin darnos cuenta, nos encontraríamos, entonces sí, en el verano. O sea, con otro 080 Barcelona a la vista, que efectivamente sería el décimo-octavo y nos desplegaría su nueva convocatoria.
Esta vez en un escenario muy conocido, Montjuïc, y sin embargo, muy poco identificado por la mayoría de la gente. Porque la montaña barcelonesa, tan asociada con su castillo frente al mar, es un mundo. Y tiene muchos espacios encantadores que la mayoría de los barceloneses no han (no hemos) visto ni imaginado, aun a veces sabiendo que están ahí.
Así ocurrió en esta ocasión con el Instituto Nacional de Educación Física de Cataluña (INEFC), donde se forman graduados en ciencias de la actividad física y el deporte, con campos de entrenamiento propios, instalaciones deportivas cubiertas y al aire libre, con una superficie de más de 30.000 metros cuadrados; diseñado por el arquitecto Ricardo Bofill, e inaugurado en vísperas de los Juegos Olímpicos de 1992. Pasado entonces este acontecimiento, en el que acogió a algunas de las disciplinas del programa, el escenario que quedó para la memoria histórica no fue el suyo, sino el del Estadio Olímpico propiamente dicho, después rebautizado con el nombre de Companys, muy cercano en la misma montaña (donde tuvo lugar el año pasado la edición número 16 del 080 Barcelona), y no tanto el excelente, pero discreto, INEFC.
Para 2016, el redescubrimiento de este último fue un afortunado hallazgo, otro más, de los organizadores del 080 Barcelona, que se están demostrando atinadísimos en su rastreo de la ciudad para re-encontrar escenarios insospechados en los que van situando, temporada tras temporada, las «plataformas de carácter abierto, plural y multidisciplinar» llamadas a potenciar la cultura de la moda.
Así, pues, del 27 de junio al 1 julio de 2016 tuvo lugar el más reciente «descubrimiento» del 080, que encuadró los pases de 38 diseñadores y marcas en 28 desfiles, uno de ellos el de Custo Barcelona, único que en esta ocasión requería invitación expresa.
Por lo demás hubo diferentes eventos, de esos que a lo largo del tiempo (algunos recientemente) se han ido incorporando al programa del 080 y tomando carta de naturaleza en él. Debemos citar especialmente algunos de estos acontecimientos.

2ª edición del 080 Fashion Showroom.
Los organizadores del certamen por una parte, y el clúster del textil Modacc por otra, reeditaron su acuerdo del número anterior para reforzar la vertiente comercial (vendedora) de la pasarela, con la voluntad de fomentar los contactos mercantiles y de negocio bajo la invocación del segundo 080 Fashion Showroom. En esta edición participaron una veintena de empresas del sector textil-moda catalán, como Punto Blanco, Bóboli, Sita Murt, Yerse, Escorpión, Wom&Now, Torras, Naulover y Lola Casademunt (que participaban con desfiles en la pasarela 080) y otras ajenas a la pasarela, como Massana, Avel Set, Aldomartins o Guasch.
En la misión comercial inversa (es decir, los interlocutores que venían del exterior, y que eran la contrapartida del negocio) participaron compradores internacionales de países como Estados Unidos, Chile, Méjico, Dinamarca, Reino Unido, China, Corea, Japón, Grecia, Italia y Alemania. Se habían programado más de 250 encuentros b2b entre empresas y compradores, lo que suponía rebasar los contactos del showroom de febrero. No se ha informado sobre el volumen concreto de negocio.

2ª edición del Fórum Internacional de la Moda (Fashion Investor Day).
Juntamente con la red de inversores Seed&Click, seis proyectos empresariales finalistas (de Londres, Barcelona, Estocolmo y Montpellier) participaban en la fase final de la competición Fashion Investor Day optando a un premio de 100.000 euros. La jornada se completaba con una mesa redonda sobre el tema «What’s next & beyond for the fashion industry».
El ganador de esta segunda convocatoria fue el proyecto Smartzer, que lidera Sophie Samuelson, y que consiste en una plataforma online a través de la cual las empresas de moda pueden crear su propio vídeo comercial e incorporarlo a su web.

4ª edición de Texmeeting by Texfor.
La Confederación de la Industria Textil, Texfor, organizó una vez más el encuentro del sector textil bajo el título Texmeeting by Texfor, creando debate, dando soluciones y generando networking en torno al textil. El tema de este año era la «Sostenibilidad», un concepto muy viejo que antes se llamaba de otro modo y con el que Europa (y EEUU) cree haber hecho el descubrimiento del siglo, y alrededor del cual se va a teorizar mucho y perder bastante tiempo, ya que la mera sostenibilidad no garantiza la competitividad.

El mundo de la moda abierto a todos los públicos y niveles.
La zona abierta acogía a diversas manifestaciones dirigidas al gran público, y aportaciones de escuelas de diseño, estudios de tendencias, diseñadores emergentes, stands de patrocinadores (con Moritz como sponsor principal) y múltiples colaboradores.
O también los diálogos experimentales entre la industria textil (agrupada en Texfor también para esto) y los nuevos diseñadores. En particular, el debate suscitado por la aparición del primer panel de tendencias promovido por la patronal, en el que participaron diseñadores profesionales, fabricantes de tejidos, creadores emergentes, y la diseñadora Glòria Jover, experta en tendencias, que asesoró el proyecto en todo su desarrollo.
Se contempló la idea de que los industriales textiles faciliten tejidos con fines experimentales a los diseñadores jóvenes, para que hagan ensayos de creación (de chaquetas, de vestidos…). Esta es una práctica ya ensayada con buen resultado en los años recientes por el textil portugués con sus creadores emergentes; y nos hizo recordar ejemplos más lejanos pero muy interesantes de tejedores suizos de alta gama (del área de Sant Gall) que patrocinaban los trabajos experimentales de los talleres de alta costura de París dándoles materiales. Es la misma intención, aplicada a distintos niveles.
Por otra parte, el día inaugural, los carismáticos Linn Yaeger (editora de Vogue America) y Mickey Boardman (popular columnista), representantes ambos de la primera línea neoyorkina del mundo de la moda, críticos del día a día, fueron los protagonistas (invitados de excepción) de la masterclass que el 080 organizaba, como en cada edición. Hicieron un repaso, más bien irónico de acuerdo con las circunstancias, de la prensa de moda contemporánea.

Antonio Miró: reaparición de la enseña, aunque no del autor.
La reaparición en pasarela de Antonio Miró, que algunos todavía evocaban cariñosamente como Toni, fue una ficción después de una larga ausencia. Ficción porque el autor, en realidad, no volvía. Pero se evocaba su espíritu como se está haciendo continuamente en París con los nombres de creadores que son valores del pasado y que conservan una capacidad de proyección.
Una entidad empresarial llamada Antonio Miró, S.L., que desde 2011 tiene como director creativo a Albert Villagrasa (ya vinculado a la firma desde 2006, y que trabajó un tiempo mano a mano con el diseñador que da nombre a la compañía), ha puesto en el mercado una serie de colecciones con el factor común de la marca Antonio Miró y una gran diversidad de productos, en su sede social de Enrique Granados, 46.
El principio estético que informaba desde el punto de vista emocional la oferta de este año respondía al lema «Arquitectura del color», que incorporaba conceptos cromáticos muy especiales de Txemy, un artista de estudio y calle afincado en Barcelona. Y ha desplegado ya su reclamo (también con calzado) sobre pasarelas de numerosas ciudades, tales como París, Milán, Florencia, Tokio o Nueva York.
La firma comercial que explota el nombre del autor (antes citada), cuya dirección general asume Andrea Arquero, dice que «Antonio Miró es una insignia de moda con sede en Barcelona y con alcance y reconocimiento internacional». Es curioso el calificativo de «insignia de moda»; parece querer tocar sólo tangencialmente lo de «marca de autor», o sea, despersonalizar la identidad.
Por otra parte, la amplitud del portfolio de Antonio Miró, según su personal comercial, responde a la amplitud y diversidad actual de su red de licenciados. Obviamente, supera con mucho a lo que fue su clientela de diseñador.
Por lo que se refiere al desfile mostrado en pasarela, resultaban más convincentes las propuestas masculinas; no tanto la oferta de mujer.

 

Óscar León.

 

Sita Murt.

 

Edgar Carrascal.

 

 
Y algunas pinceladas finales.
Muchos desfiles y, sobre todo, muchos protagonistas. En un bosque de nuestras notas de cronista hay que seleccionar algunas, a riesgo de que, a pesar de todo, resulten multitud. Quedémonos al final con algunas de las más expresivas:
«Colección comercial muy llevable, pero con estilismo de alto prêt-à-porter, para un plantel de mujeres de agradable contemplación» (Escorpión).
«Hay alma infantil y alegre en las diseñadoras. La colección es una maravilla de maravillas; alegra el espíritu ver esas preciosidades en pasarela» (Cóndor).
«Dramático, melancólico, silencio sepulcral en la sala; reflejando tristeza, pero muy llevable y original; el espectador sale del desfile más humano, impregnado del sentir del diseñador; una colección maravillosa a pesar de la melancolía» (Oscar León).

Y, después, ¿a una plaza de toros?
Si el 080 tiene un alma errante, que le lleva a vagar por distintos recintos de Barcelona, después de la identificación deportista ¿qué ha de venir?
Ya en pleno estío en la ciudad se informa que hay cuatro posibles escenarios. Uno de ellos, la plaza de toros Monumental, último coso en el que se lidiaron reses bravas en la ciudad, y ruedo triunfal del maestro José Tomás (madrileño de Galapagar).
Tras la prohibición de las corridas en Cataluña, la plaza es un lugar muerto. Su propietario, el empresario de espectáculos Balañá, no puede deshacerse del inmueble porque nadie lo quiere a menos que se recalifique. Por ejemplo, ahora mismo no es posible montar allí un centro comercial, como se hizo con la otra plaza barcelonesa, Las Arenas, después de años de abandono. Y el actual Ayuntamiento no está por facilitar recalificaciones.
Como el espacio existe, está ahí y está disponible, el 080 lo tiene bajo estudio. Sería paradójica esta alianza póstuma de la moda catalana y el que fue templo taurino por excelencia. Por si acaso, hay tres alternativas. O eso se dice.
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[Publicado en TEXTIL EXPRES - REVISTA 226 - Septiembre 2016 ].

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