En el calzado, Italia sigue teniendo el bastón de mando

Italia es decisiva en la generación de moda. También en calzado, un mercado donde la renovación de producto está asegurada.

A las 19 horas del 19 de enero, y no es un juego de palabras (o, digamos más bien, de cifras), se celebró en el Consulado de Italia en Madrid una reunión informativa de alto interés profesional, en la que el Ministerio del Desarrollo Económico de Italia, la Agencia Italiana para el Comercio Exterior (ICAS) y la Asociación Italiana de Productores de Calzado, organizaron un encuentro con destacados representantes del sector español del ramo, y con los medios de comunicación, para presentar la edición número 83 del salón Micam, el más importante de Europa y del mundo para el sector de calzado, que tendrá efecto en Milán del 12 al 15 de febrero próximo.
Era su portavoz en la reunión Paolo Borghini, licenciado en economía por la Universidad Bocconi de Milán, y director general del Micam desde 2014, acompañado en la ocasión por María Errobidarte, que disertaría sobre las tendencias en calzado para el año que viene, en su condición de consultora de WGSN, una de las más importantes agencias del mundo en la materia. Complementariamente se presentó una selección de las piezas más destacadas de dos relevantes museos italianos del sector.
En el acto participó también Marco Verna, director para España y Portugal de la Agencia Italiana de Comercio Exterior (que promueve el Made in Italy en el mundo).
Es evidente que la revista Textil Exprés, como su título indica, no es un órgano del sector del calzado, sino del textil-confección; pero es innegable, por otra parte, que ambos mundos se encuentran y complementan en lo que pudiéramos llamar el macrosector de la moda, lo que implica la existencia de un interés informativo cruzado entre uno y otro campo. Máxime si se trata de Italia, cuya influencia en ambos ámbitos es innegable.
Por cierto que entre el público español invitado al acto en el Consulado Italiano estaban, como no podía ser menos, algunos comerciantes españoles de prestigio en el sector que eran detallistas relevantes de ambas cosas, ropa y calzado, pues hoy día una tienda de gran vestir incluye, ya por principio, el calzado de calidad.
Precisamente en lo que concierne al calzado, en su vertiente ferial, Micam es lo mayor y más importante que se puede mencionar, con 3.000 expositores de 90 países (el 55% italianos) ocupando 63.000 m2, y una audiencia de 44.000 visitantes. La segunda feria del mundo, en esta especialidad, era desde siempre la de Düsseldorf, pero ha decaído mucho; la primacía italiana hoy es más rotunda que nunca.
En la reunión se presentó una retrospectiva, en vídeo, de la última edición del Micam. Supuestamente en un momento débil, por la crisis internacional. Y sin embargo impresionante, por la afluencia de gente. Para Italia, el buen hacer que ha acreditado siempre es el arma que le permite sobrevivir en las crisis y seguir estando en cabeza. El buen márketing del pasado permite recoger frutos en el futuro, por incierto que se presente.
En otro orden de cosas, y volviendo al tema del encuentro: con ser muy importante la renovación de productos en la ropa, al parecer en el calzado lo es todavía más, no porque el sector sea más voluble en cuanto a tendencias, sino porque el producto es más perecedero por el uso diario, ya que, según el entender de los profesionales, se desluce con más rapidez el calzado que las prendas de vestir. De modo que, aunque sólo sea por obsolescencia, la renovación está asegurada en todas las convocatorias feriales.
Aparte de la necesidad de reposición, el papel de Italia es decisivo en la generación de las modas, por lo cual las ferias de otros países no pueden adelantar alegremente sus convocatorias respecto a las fechas del Micam porque sus respectivos expositores nacionales no pueden arriesgar sus propuestas de muestrarios antes de saber qué tendencias preconizará el certamen milanés. Esto lo sabe muy bien la entidad ferial de Madrid, Ifema, que cada año ha de colocar en el calendario de invierno su salón de calzado, ahora llamado Momad Shoe, y ha de sincronizarlo lo mejor posible con Milán.
Al margen de estas consideraciones, el mercado español, por otra parte, es muy importante para el sector italiano del calzado, como comprador. En 2015 Italia vendió productos de zapatería de alta calidad a España por 245 millones de euros (+15%), colocándose como tercer proveedor, después de China y Vietnam (y, obviamente, como primer proveedor, en absoluto, para la alta categoría); mientras que, a la inversa, las ventas de España a Italia, que fueron también muy importantes, de 291 millones de euros (+6%), lo consiguieron a base de producto más barato. O sea: el trueque no es a la par ni mucho menos.
Los argumentos de venta que Italia explota son la imagen de marca, la calidad (con la investigación de nuevos materiales, que es una obra maestra suya), el desarrollo del diseño imponiendo su moda al mundo (como antes se ha dicho) y la atención comercial al detallista.


[Publicado en TEXTIL EXPRES 229 - FEBRERO 2017 ].

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