La moda responsable, el nuevo punto de apoyo del Momad Metrópolis

Actividades paralelas y presentaciones especiales van configurando una sustancia de soporte adicional.

La gente de la moda en general, y la de los medios de comunicación en particular, empalmó de nuevo este año, como ya ocurrió en alguna ocasión anterior, el calendario de eventos del 080 Barcelona Fashion, que se abría a fines de enero, y del que se habla en otro tema de este número, con el del salón madrileño Momad Metrópolis, que discurrió del 3 al 5 de febrero. Certámenes, ambos, con programas muy densos, y especialmente nutridos este año en diversidad y cantidad por lo que se refiere al de Madrid, que presentaba una agenda casi ingobernable (pero que fue muy bien gobernada).
El escenario de este último certamen era, como siempre, el Parque Ferial de Ifema, en la capital, con una distribución de pabellones un poco diferente de la habitual. El pabellón 12 tenía los sectores de Casual, Contemporáneo y Abrigo, Moda en Piel y Espacio Metro (este último, sustituyendo a las marcas internacionales de alta gama que antes, presentadas por sus agentes para España, exponían en showrooms, y que ahora se integraron en el espacio general). En el pabellón 14 estaban los sectores de Evento (cóctel, noche, ceremonia), y Now (informal, urbana y práctica, servicio inmediato). Ambos compartían la oferta de accesorios. Y en el pabellón 4 había el sector Urban & Young y la Moda sostenible (o Etica), de empresas socialmente responsables en sus métodos de producción, a la que la Feria de Madrid quiso dar una personalidad particular, junto con un espacio para terraza y pasarela.
Estamos, desde luego, con esto de la sostenibilidad, ante un tema talismán que oscila entre el milagro y la simpleza y que, a veces, quizá abra caminos de negocio interesantes. Pero no deja de ser un poco asombrosa la rapidez con que han florecido por todas partes asociaciones de feligreses de este culto tan inesperadamente sobrevenido. Es uno de los fenómenos con los que hay que contar.
La superficie de Momad Metrópolis era esta vez, en total, de 15.000 m2. En el resto del parque ferial coexistían otras manifestaciones hasta cierto punto complementarias, aunque absolutamente independientes en cuanto a organización: Madrid Joya y Bisutex principalmente, y más tangencialmente Intergift.
La edición de Momad Metrópolis era la octava que se celebraba con esta denominación. Participaban 900 marcas, de 17 países incluida España. El concepto de expositores era de difícil recuento; la disposición del catálogo no lo facilitaba; obviamente su número sería bastante menor que el de marcas, puesto que muchos de ellos tenían varios nombres comerciales. Las principales participaciones extranjeras, en catálogo, fueron las de Portugal (36 expositores), Francia (30) e Italia (16). El número de visitantes creció un 10% en relación con febrero del año anterior.
La feria contó con un programa muy amplio de actividades paralelas: área divulgativa para el comercio y la industria, foro de debate y conocimiento, pasarela de desfiles (más de 35) con reproducción en streaming, exposición de los participantes españoles en los premios Remix, espacio divulgativo y experimental de la moda sostenible (ya hemos aludido más arriba a este fenómeno), foros y concursos (entre ellos, muy interesante, el Foro Denim de los fabricantes portugueses de la especialidad). Y un calendario de conferencias muy nutrido.
Naturalmente, la moda que viene es una de las materias que en toda feria del vestir suscita atención. El gabinete especializado Sartia, invitado del salón, ofrecía esta síntesis introductoria:
«Las tendencias que se detectan aquí vienen definidas por cuatro líneas de inspiración: RAW, All Indigo, Winter Sunset y Kitsch. La moda que viene está inspirada en la naturaleza y la rusticidad, en sus tonalidades y materias primas. Estarán muy presentes los grandes jerseys y los chaquetones y abrigos de aire retro; de piel de doble faz, como el mítico mouton, y con variedad de colores, si bien el rojo y el dorado serán un must. La propuesta más casual tiene como máximo protagonista al denim, con infinidad de variantes y tonalidades de índigo. Las prendas utilitarias muestran cinturas abullonadas y los pantalones seguirán siendo de pernera ancha, aunque acortada. Los Ángeles (California) inspira una tendencia que apuesta por el eclecticismo y mezcla la moda skater con aires mexicanos y, al mismo tiempo, aúna el estilo universitario y el hippie, con terminaciones desflecadas y deshilachadas».
Por otra parte, pocas veces se ha visto en una feria española de este tipo tanta presencia de la oferta de moda «académica». La Exposición de jóvenes diseñadores de moda flamenca, prêt-à-porter y estampaciones de fibras naturales (Escuela de Moda de Sevilla); propuestas de los alumnos del Centro Superior de Diseño de Madrid (Universidad Politécnica); propuestas creativas en piel desarrolladas en la asignatura Tecnología Textil de la Escuela de Diseño de Moda; diseños finalistas del concurso internacional de Peletería Remix (Italia), uno de los certámenes más importantes del mundo en esa especialidad… y varias más.
Todo esto daba una sustancia propia a la manifestación ferial. También la hacía muy distinta de como solía ser. Podríamos decir que el actual director de la feria de vestir, Jaime de la Figuera, que también tenía una nueva directora comercial (Ana Rodríguez), ha venido conformando un modelo de certamen diferente, susceptible de ser identificado como su obra.
Fue muy denso de contenidos y de mensajes. Imposible de valorar en cuanto a resultados, porque era una feria atípica, de difícil interpretación. Habrá que seguir su desarrollo en las futuras convocatorias.


[Publicado en TEXTIL EXPRES - Revista Nº 230 - ABRIL 2017 ].

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