Los tres días mágicos de Première Vision

Muchas renovaciones, en un textil mundial que se descubre a sí mismo.

En tres días mágicos, del 7 al 9 de febrero, desplegó su abanico de sueños, en el Parque de Exposiciones de París Norte-Villepinte, el salón de tejidos para la moda creativa, como a sí mismo se llama, Première Vision Pluriel, que reunía la oferta de 1.700 expositores clasificados en siete universos: Fabrics (tejidos), Leather (piel), Accessories, Yarns (hilados), PV Manufacturing (confección) y Designs.
El compartimento de Fabrics, que fue el origen de toda la muestra ferial agrupada hoy en este certamen, desvelaba las colecciones para primavera-verano de 2018 de tejidos, género de punto, encajes y bordados para la moda creativa, con 780 expositores distribuidos en los pabellones 5 y 6 según el sector de actividad. La zona Upper Jeanswear, que acogía la oferta dedicada a los especialistas del denim, estaba en el pabellón 6. El espacio Knitwear Solutions, de género de punto rectilíneo, permanecía en la vecindad de Yarns y de Manufacturing. Pero Fabrics creó además un nuevo subsector, bautizado como Wearable Lab, definido como un «espacio de invención y de reflexión prospectiva», dedicado a explorar los lazos entre la moda y la tecnología, el ámbito de la fashion tech.
El salón Leather, dedicado a los cueros y la piel, denotaba más que nunca su carácter transversal. No sólo hubo la oferta de cueros y pieles en cuanto materias, sino la de sus manufacturas y aplicaciones en un sentido muy amplio. Los profesionales de la curtición, y del tratamiento de la piel en general, tuvieron un importante protagonismo.
El sector de Yarns (hilados y fibras) incluía actores de gran capacidad, algunos de nueva incorporación, tales como el mauriciano Ferney, con producción anual de 1.400 toneladas, para lanas de diversa naturaleza (incluidas merinos), o el gigante chino Zhejiang Dongqi, con integración vertical del hilado a la prenda, o el grupo indio Winsome, para todos los acabados, efectos y aplicaciones que se quieran imaginar.
En el capítulo de Diseños hubo varias incorporaciones de grandísima calidad, con veintiséis nuevos estudios y diseñadores independientes de las cuatro esquinas del mundo, desbordando en efectos y energía.
El PV Manufacturing, en fin, fue un gran protagonista, aunque en ligera contracción: 106 expositores (110 en febrero de 2016); y había sido renovado en cuanto al concepto: no se organizaba la oferta según el binomio países/precios, sino por especialidades o competencias (no en términos de coste, sino de savoir-faire). Predominaron los marroquíes, y retrocedieron algo los tunecinos. Los fabricantes de la Europa del Este siguieron siendo un buen pilar, y se reforzaron los turcos (en contra de lo que sucedió en otras manifestaciones feriales del período reciente).
El número total de visitantes fue de 56.250, un 2,3% más que el año anterior, variación poco significativa, pero que al menos indica que el maleficio del año pasado ha sido superado. El 73% procedían del extranjero, predominando los italianos, británicos y españoles, como es tradicional, aunque también fue creciente el comportamiento de los asiáticos, en especial del Japón y Corea del Sur. Esta evaluación es global, sin perjuicio de la que se ha dado en el párrafo anterior para el capítulo específico del PV Manufacturing.


[Publicado en TEXTIL EXPRES - Revista Nº 230 - ABRIL 2017 ].

© TEXTIL EXPRES - Revista - 2017

En el mismo número de TEXTIL EXPRES Revista