La moda es el sector más innovador del mundo

Una afirmación tan rotunda tendrá su oportunidad para demostrarlo ante los desafíos inminentes.

Cualquiera podría estar dispuesto a suscribir esta afirmación del titular, si nos estuviéramos refiriendo a la creatividad de los diseñadores o modistos, como generalmente ocurre, o hasta ahora ocurría, al hablar de moda. Pero esto lo ha dicho Clarisse Perotti-Reille, directora del Défi, el Comité Profesional del Desarrollo Económico de la Confección, de Francia, y no estaba hablando de las colecciones exhibidas en las pasarelas, sino de las técnicas de gestión empresarial. El Défi ha financiado un estudio, llevado a cabo por el gabinete Alcimed, sobre el impacto de las nuevas tecnologías en la actividad de las empresas de este sector, el cual será desarrollado en dos fases. Un informe relativo a la primera fase ha sido presentado ya en el Forum de la Mode que tuvo lugar en diciembre.
Alcimed ha recabado información de muchos protagonistas importantes, empezando por los gigantes americanos llamados «los cuatro Gafa» (Google, Amazon, Facebook, Apple), pero también por diversos protagonistas relevantes del propio sector, entre ellos el español Inditex (sobre su manejo de la Rfid, tecnología de comunicación a distancia).
El gabinete había definido previamente once tecnologías (quizá diríamos más genéricamente ámbitos tecnológicos) consideradas clave en el desarrollo de la moda: la cloud (nube), los big data, la inteligencia artificial, la ciberseguridad, los captores, la Rfid, la robótica-cobótica (esta última voz es un neologismo que alude a la nueva especie de los llamados «robots colaboradores»), el internet de las cosas, los drones, la fabricación aditiva y las tecnologías inmersivas (realidad aumentada y realidad virtual). Muchas de ellas, tecnologías más familiares a otros ámbitos industriales y empresariales, pero que el textil y la moda quieren hacer suyas.
Este es el ámbito global en el que la directora del Défi ha dicho eso tan rotundo de que la moda es el sector más innovador del mundo. Ahora tendrá (el sector) la oportunidad de demostrarlo, según la rapidez con que reaccione a las novedades que se le vienen encima, sobre todo las derivadas de la tecnología digital. Por otra parte, La Redoute ha dicho que el producto en sí mismo ya no basta para vender, porque tan importantes como él son las relaciones de servicio. Hay que recordar que esta firma fue la primera en lanzar el concepto de la venta a distancia en Francia, y lo que llamó «la expedición en 48 horas crono».
Según Marie Fauchadour, la experta que está pilotando la primera fase del estudio en Alcimed, el mayor desafío al que en principio se enfrentan es el déficit de comunicación adecuada entre los actores de la cadena textil los fabricantes y los dadores de órdenes. Hay que mejorar su «reactividad» para fortalecer su «atractividad». Y esto bajo la presión de una competencia creciente.
Se ha elaborado un mapa mundial de los actores más significativos, y un análisis de la importancia estratégica comparada de las diversas opciones en los diferentes sectores que podrían hacer de referente (automóvil, salud, aeronáutica).
Se han detectado casos muy singulares de respuesta en el mundo de la moda. Por ejemplo los de prendas que llevan integrados sensores para responder a determinados estímulos, o detectar enfermedades, o facilitar la audición de los sordos en los conciertos.
La segunda fase del estudio será publicada en mayo. Será muy interesante ver entonces lo más importante: las conclusiones o recomendaciones, para estimular una aplicación real de las diversas posibilidades. Entre otras cosas, se prevé que al menos un 50% de los centros de producción puedan beneficiarse de mejoras importantes debido a la incorporación de las tecnologías digitales (o, en general, de las once tecnologías clave identificadas, no todas vinculadas necesariamente a la digitalización).


[Publicado en TEXTIL EXPRES - Revista Número 235 - Febrero 2018 - FEBRERO 2018 ].

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