La moda infantil en Madrid, de nuevo encantadora

Junto al núcleo de firmas relevantes, se ha producido también una importante renovación de expositores en los últimos tiempos.

Una vez más, la Feria de Valencia presentó en el Pabellón de Cristal de la Casa de Campo de Madrid, del 19 al 21 de enero, una nueva edición, en esta ocasión la número 86 de su historia, de la Feria Internacional de la Moda Infantil y Juvenil, Fimi, con las colecciones propuestas para la temporada de Otoño/Invierno de 2018/19, de cerca de 260 marcas según el comunicado de prensa inaugural, aunque en otras informaciones se manejaron cifras superiores (por encima de las 280), en 10.000 m2 de superficie ferial. Algunos de los principales stands acogían a firmas particularmente relevantes (agrupadas por razón de representación), como el que reunía en un amplio espacio colectivo a Roberto Torretta, Marla, Devota y Lomba, Angel Schlesser, El Caballo, Francis Montesinos y Hannibal Laguna, no todos especialistas de niño en particular.
A mediodía de la jornada inaugural, el 19 de enero, tuvo lugar el desfile de moda especial para medios de comunicación, con diez firmas (un elenco en el que actualmente hay muy poca participación de las que en otro tiempo fueron marcas estelares de esos desfiles), las cuales repetirían presencia en la segunda jornada; en la que, por otra parte, tuvo lugar el desfile especial Nuditos, siempre gratificante. Varios expositores hacían presentaciones en sus stands.
El programa de eventos destinados a fomentar la comunicación se complementaba con las «charlas con la moda», sobre las cuales se verá otra nota anexa a esta crónica.
En el conjunto de la oferta, al cabo de las temporadas se han ido haciendo muy característicos los pequeños espacios (Petit Fimi, New Fimi, See Me) que permiten segmentar áreas feriales con peculiaridades muy específicas. De todos modos, su trascendencia real es limitada.
Esa primera jornada fue muy alentadora, pues recibió un 6% más de visitantes que en la anterior edición, con un incremento del 10% de los extranjeros, y los expositores tuvieron en general buenas sensaciones de negocio durante todo el día. En la segunda jornada se ratificaron esas buenas impresiones, confirmando que el cierre del certamen sería francamente positivo; el informe final concretó la audiencia en 5.300 personas, incluyendo compradores extranjero nuevos (de más de una veintena de países, una diversidad superior a la que se había previsto) con un fuerte poder de compra.
En cuanto al público nacional, las regiones más representadas fueron Andalucía, Comunidad Valenciana, Madrid y Galicia, lo cual ya es tradicional.
El ambiente del salón, como suele suceder con Fimi, era delicioso. Muy buen producto en los stands (aunque falten las grandes colecciones); muy mimada la creatividad, muestra clara de que el creador ama a los niños, los mima con prendas de encanto. Lamentablemente la pasarela no siempre reflejaba este sentir; se salvaban muy pocos; algunos sacaban unas prendas apelmazadas que, aunque sean de rico paño, es probable que a los niños no les guste lucirlo; quizá para obra de teatro. Otros expositores presentaban una colección marcada por la crisis, demasiado comercial para lucirla en pasarela.
En el plantel de expositores ha habido una importante renovación en los últimos años. Un cierto número de marcas importantes se ha ido retirando, en parte porque en su clientela actual predominan grandes firmas internacionales, y el negocio correspondiente se gestiona en otros ámbitos.
Por el contrario, ese conjunto de expositores de hoy día se nutre en buena parte de firmas que son nuevas desde el punto de vista ferial y que se han ido ganando su puesto al sol en los últimos años. Un fenómeno que la actual directora, Alicia Gimeno, ha sabido interpretar y aprovechar muy bien.
De los visitantes nacionales, como suele suceder muchos acudían a informarse más que a comprar, para luego hacer el pedido cuando recibieran en casa la visita del comercial correspondiente. Los expositores ya conocen este fenómeno, y les resulta muy interesante, porque la conversación en el stand les permite tener el intercambio de impresiones con el cliente final, que de otro modo no mantendrían, aunque la compra concreta se materialice más tarde a través del representante. Es gratificante para todos los componentes de la cadena comercial, cada uno jugando su papel.
Al cierre del certamen quedaron ya fijadas las fechas de la próxima convocatoria: del 15 al 17 de junio, de nuevo en el Pabellón de Cristal de la Casa de Campo de Madrid, con las colecciones para primavera-verano de 2019.


[Publicado en TEXTIL EXPRES - Revista Número 235 - FEBRERO 2018 ].

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