Las cuentas de Inditex: caminando hacia un nuevo modelo de negocio

Salvo el margen, las cifras fueron bastante buenas. Pero la Bolsa reaccionó negativamente. A pesar de que Inditex destaca, quizá para motivar a los inversores, sus progresos en la venta online.

Pablo Isla, presidente de Inditex, en la presentación de resultados.

La magnitud internacional alcanzada en los últimos años por el grupo empresarial español Inditex hace que la información relativa a su actividad y desarrollo sea, al comienzo de cada nuevo ejercicio, uno de los temas fundamentales de la actualidad del sector. Las fechas inmediatamente siguientes al cierre de sus ejercicios fiscales, que tiene lugar el día 31 de enero de cada año, concentran la lógica expectación sobre su evolución y resultados.
En el caso actual, la fecha fijada para dar a conocer la primera información sobre los datos de su último ejercicio (que discurrió del 1 de febrero de 2017 al 31 de enero de 2018) fue, para los medios de comunicación, la del 14 de marzo de este año, aunque la presentación oficial a los accionistas tendrá lugar en la Junta general prevista para mediados de julio próximo.
Textil Exprés dio una primera información de las magnitudes básicas en su boletín quincenal de noticias número 706, y ahora se podrá ver aquí un análisis general más completo.

Satisfactoria evolución de las magnitudes esenciales.
El conjunto de las ventas de la constelación Inditex (todas sus enseñas) en el ejercicio considerado creció un 9%, hasta 25.336 millones de euros, y se materializó —más o menos intensamente— en todas las áreas geográficas y en todas las cadenas. Las ventas online, por su parte, crecieron un 41% sobre su propia base del año anterior y supusieron ya el 10% de las ventas netas totales (el 12% en los mercados que ya tienen operativa la venta local online directa), con una cifra de 2.530 millones de euros, dato que revelaba por vez primera en la historia de la compañía.
El resultado de explotación (ebit) se situó en 4.314 millones de euros, y el beneficio neto en 3.368 millones, en ambos casos con crecimiento interanual del 7%. El Consejo de Administración anunció que propondría a la Junta de Accionistas incrementar el dividendo del ejercicio en un 10,3% hasta alcanzar los 0,75 euros por acción.
Inditex repartirá entre quienes forman parte del Grupo 562 millones de euros en concepto de retribución variable, 42 de ellos dentro del Plan Extraordinario de Participación en Beneficios.
Sin embargo, los analistas de inversiones no se manifestaron entusiasmo, y el mercado bursátil tuvo una respuesta inicial negativa: no les preocupa tanto el beneficio bruto ni el dividendo como el margen, y este se ha recortado.
Por otra parte Inditex mantuvo una inversión de 1.800 millones de euros para la actualización tecnológica de su modelo integrado de tiendas y online, y prosigue la implantación del RFID en las diferentes marcas.
La organización abrió en el año 524 tiendas en 58 mercados (pero suprimió 341 unidades más pequeñas), amplió 144 flagships y actualizó a fondo otros 122 locales. El resultado neto es una red de 7.478 puntos de venta al final del ejercicio, el 79% de ellos, ya, eco-eficientes. En cuanto a expansión territorial, sólo se han abierto tiendas físicas durante este año fiscal en un nuevo mercado: Bielorrusia.
Así, pues, se ha limitado (en relación con años anteriores) la ampliación de la red de puntos de venta convencionales, viniendo a confirmar en la práctica los rumores que ya habían circulado durante el año fiscal. En cambio se ha lanzado el servicio Zara.com en cinco países: India, Vietnam, Singapur, Tailandia y Malasia, en los cuales no se abrió en ese período ninguna tienda convencional. El crecimiento interanual de las ventas online, total, fue del 41%. Y justamente el 14 de marzo, cuando se hacía pública esta información, pero ya con efectos para el año fiscal siguiente, se introducía en Australia y Nueva Zelanda.

Se ha intensificado el desarrollo del modelo de negocio.
Es cierto, pues, como algunos seguidores próximos de la evolución del grupo habían venido observando durante el año, que Inditex está rediseñando su estructura y poniéndose rápidamente a la cabeza de una nueva forma de comercio, con mucho énfasis en la vertiente online, o quizá en la omnicanalidad, cosa que quiere poner de relieve quizá para sosegar a los inversores de Bolsa, algo nerviosos por el auge del canal de internet y el llamado «apocalipsis del retail» anunciado en grandes titulares en la prensa norteamericana. Ya puede publicar algunos logros significativos: las páginas web del grupo registraron 2.418 millones de visitas en 2017, llegando a prestar servicios de hasta 249.000 pedidos en una hora. Los perfiles sociales de las ocho cadenas del grupo acumulan 121 millones de seguidores.
Vinculado a la estrategia de integración de tiendas y online, se ofrece el servicio Click and Collect de recogida en tienda del pedido online, que en la tienda ampliada de Zara en Marineda (Coruña) se entregan a través de un Punto Automatizado de Recogida, y la tienda ampliada de Stratford en Londres, que abrirá sus puertas en mayo, con 4.500 m2 de espacio añadido a las secciones convencionales, contará con un Punto Automatizado de Recogida capaz para más de 2.400 paquetes pedidos por internet.
Inditex ha estado avanzando decididamente en estos últimos meses en la plena integración de las existencias físicas en tienda y las ofrecidas en catálogo por online, de forma que las compras puedan formalizarse simultáneamente en ambas modalidades. Esta plena integración ya funciona en 19 stockrooms para las tiendas online de otros tantos mercados geográficos del grupo.
En otro orden de cosas, destaca el proceso de diferenciación a través de tiendas flagship, como el Zara de Castellana 79 en Madrid, el Zara de Flora Fountain en Mumbai, la icónica nueva tienda de Venecia o la de Aventura Mall en Miami, el Pull & Bear de Rue Rivoli en París, el de Massimo Dutti de la Plaza Colón de Valencia, el Zara Home en Nanjing Road de Shanghái, el Uterque de Madrid con la renovada imagen de marca… una serie inagotable de referencias de altísimo nivel.
En otro orden de cosas, y como referencia final, diremos que la contribución fiscal global del Grupo en el ejercicio fue casi de 6.000 millones de euros, más de 1.600 millones en España (de los cuales, más de 500 por el Impuesto de Sociedades).
Fue amplísimo el volumen de las partidas dedicadas a la inversión social, con más de 1.500.000 beneficiarios directos, en un 82% centrada directamente en cinco Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas; más la colaboración con Médicos sin Fronteras, Cruz Roja y Cáritas en todo el mundo, y la recogida de ropas usadas (más de 19.000 toneladas de ropa desde finales de 2016, cuando se creó este servicio)
En este ejercicio ahora cerrado se celebró el X Aniversario de la firma del Acuerdo Marco Global entre Inditex y la federación de sindicatos IndustriALL Global Union, que representa a más de 50 millones de trabajadores de 140 países.


  
Publicado en TEXTIL EXPRES - Revista Número 236
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