Mayo, en París: cuando la Tavex Española perdió su marca

Y nos presentaron Evlox, el apaño dignificado por lo que encierra como sigla. Ventaja: permitirá llegar a otras partes del mundo.

La industria algodonera española tuvo un protagonismo empresarial importante, en el proceso de reordenación económica (es decir, modernización) del país a finales del siglo XX, por las transformaciones que se llevaron a cabo a partir de protagonistas históricos de esta industria, sobre los cuales se apoyó el proceso de modernización. Uno de estos protagonistas fue la empresa Algodonera de San Antonio, S.A., que fabricaba «azules de Vergara», en la población vasca de este nombre (cuando todavía se escribía con «uve»), para el mercado de la ropa de trabajo; la cual contaba con una filial en la misma ciudad denominada Tintes y Acabados de Vergara, S.A., Tavesa. Los accionariados de estas sociedades, formados por personas de cierta edad, un poco intimidadas por los procesos de transformación que se estaban iniciando en la industria española, deseaban retirarse del negocio; y entonces un grupo de directivos encabezado por uno de ellos con temperamento de «kamikaze» (José Miguel Zaldo, que pronto adquiriría un gran renombre) decidió la compra de las acciones mediante una operación de management buyout, con una sociedad creada al efecto por los principales directivos (bautizada como Cartera Tavex) con respaldo de una entidad financiera, que puso en circulación el concepto de Grupo Tavex para designar al nuevo conjunto empresarial. Era a finales de 1988.
El Grupo Tavex realizó dos operaciones de gran resonancia. Una, ya en mayo de 1989, la compra de un polo industrial de fábricas textiles en Valencia, grupo Tycesa, luego reestructurado en torno a la matriz Alginet Textil. Y otra en 1990: emprender la construcción de una fábrica que sería pieza fundamental del desarrollo del grupo, en la localidad de Settat, a mitad de camino entre Casablanca y Marrakech (con participación del grupo francés de inversiones Euris y del financiero marroquí Joseph Marciano, creando la sociedad mixta Settavex, de la que, sin embargo, estos socios más tarde se retiraron).
En 1995, José Miguel Zaldo abandonó Tavex. Le sucedió como presidente Enrique Garrán, que él mismo había fichado como consejero delegado tiempo atrás. En ese momento la primacía del grupo Tavex, para su sector, en España, era absoluta, con 22.870 millones de euros de facturación, siguiéndole Textil Santanderina (Cabezón de la Sal) con 16.160 millones, y Tejidos Royo (Picasent) con 12.180 millones.
El crecimiento de negocio internacional fue constante en los años siguientes, tanto en Europa como en América. Otro punto culminante se produjo en 2006, cuando el grupo español de este nombre se fusionó con el brasileño Santista, formando una sociedad común bajo la denominación social unificada de Tavex, S.A. Pasaron entonces a operar como divisiones suyas otras organizaciones menores, que formaban tres constelaciones, una en el Brasil, otra en la República Argentina y otra en Méjico, aparte de la constelación hispano-africana a esta parte del Atlántico. Se proponía ser el primer actor del mundo en ese negocio
Hubo colisión de intereses entre las partes, y en 2015 la brasileña Camargo Correa, que se había hecho hegemónica para los negocios de la América del Sur, se separó del resto, y la sociedad Siete Leguas, que controlaba las filiales Tavemex, Industrial Textil de Puebla, Tavex Inmobiliaria y Tavex USA, con las plantas industriales de Puebla y Tlaxcala, consolidó su propio grupo, en la confluencia de Méjico y los Estados Unidos, por un precio de 44 millones de euros. Pero ambas agrupaciones mantuvieron el uso de la denominación social Tavex, heredada de España, aunque cortaron sus relaciones de negocio con la Tavex española que había estado en el origen de la acción internacional común.
Según posteriormente se ha comentado (pero con anterioridad nunca se había dicho), la posición accionarial de Santista, cuyo socio principal era Camargo Correa, respecto a la de Tavex, ya era dominante desde el principio. Y, por otra parte, fue iniciativa del propio Santista dividir los activos empresariales del grupo en paquetes operativos diferenciados por territorios.
El negocio español (o más exactamente hispano-marroquí) de Tavex fue adquirido, en ese momento, a Camargo Correa a cambio de 20 millones de euros, por el fondo alemán Aurelius, que organizó la gestión sobre las bases logísticas y comerciales de Bergara, Valencia y Madrid, y la fábrica de Settat (Marruecos), que el grupo conservaba, registrando la nueva razón social de Tavex Europa, S.A.
Un grupo de exdirectivos de la Tavex histórica, encabezados por Manuel Rein en el seno de una recién creada sociedad Cediani Business, que se convertiría en la nueva propietaria, compró a su vez Tavex Europa a Aurelius un año más tarde (2016). En este tiempo hubo diversos movimientos de personas y funciones, de las que fuimos dando cuenta en distintas entregas de la revista.
Ahora bien: mientras esta nueva dinámica se ponía en marcha, los dueños de la parte escindida con sede en Méjico planteaban en su país una cuestión de interpretación sobre el uso de la marca Tavex por los diversos partícipes después de la escisión social. El pronunciamiento judicial conocido en febrero último (y que entraría en vigor en mayo) dicta que sólo el grupo encabezado por Siete Leguas podrá utilizarla, por lo cual la Tavex española/europea (es decir, la genuina, la que dio origen histórico al nombre) no ha podido, por el momento, presentarse con esta denominación en la reciente feria del denim de París, y ha tenido que adoptar una marca de emergencia, aunque la razón social siga siendo Tavex Europe. Tampoco pueden usar la marca las empresas radicadas en Brasil y Argentina. La nueva marca para Tavex Europe es Evlox, y la compañía la ha adornado con un relato sobre significados, ya que cada letra sería la inicial (o segunda letra, en su caso) de un concepto: evolución, valor, líder, origen, experto.
Como ventaja adicional (nunca hay mal que por bien no venga), Evlox permitirá atacar mercados americanos de los que Tavex Europe había quedado excluida en el momento del reparto de activos. Porque, ya sin marca Tavex, ¿quién le impide competir en América, Evlox mediante, con las Tavex americanas?
En relación con este punto se habrá podido ver una información más minuciosa en el boletín quincenal número 710 de Textil Exprés, recientemente difundido.


  
Publicado en TEXTIL EXPRES - Revista Número 237 - JUNIO-JULIO 2018
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