Como cada año, la moda infantil tuvo su sesión de verano en Madrid

Han regresado algunos expositores, y ha aumentado el peso (y la diversidad) de los visitantes internacionales.

De nuevo el Pabellón de Cristal, del recinto ferial de la Casa de Campo madrileña, acogió una edición, en esta ocasión la número 87, de la Feria Internacional de Moda Infantil y Juvenil, Fimi, organizada por Feria de Valencia, la cual discurrió en el fin de semana del 22 al 24 de junio, con tres días intensos de moda, negocio, desfiles, charlas y tendencias, dibujando el panorama de la moda para primavera-verano de 2019, con aproximadamente 170 expositores que aportaban alrededor de 200 marcas, una treintena de ellas extranjeras de 11 países, encabezadas por 14 portuguesas. Con una superficie ferial de 10.000 m2 en una planta.
El espacio más significativo, que en cada edición va ganando importancia, es el denominado See Me, que ya agrupa a 50 firmas. Hubo dos desfiles en pasarela de carácter general, uno cada día, y una presentación especial de «nuditos+newfimi» en la segunda jornada, que por primera vez protagonizó una exhibición específica en un auténtico Street Style by See Me. En el espacio Petit Fimi estaban las prendas para los más pequeños.
Como es habitual en este certamen, la oferta comercial la configuran las firmas líderes del sector a nivel nacional. Principalmente destacó en esta edición el retorno de algunas marcas de gran significado, destacando especialmente una firma de la talla de Mayoral, que presentaba, después de un tiempo de ausencia, su nueva marca posicionada en el segmento premium; y otras como Abel&Lula, Tuc Tuc y Bóboli. Y las habituales Agatha Ruiz de la Prada, Ancar, Canada House, Foque, José Varón, Leon Shoes, N+H Villalobos + Nieves Álvarez, Oca Loca o Yoedu.
En los últimos tiempos el enfoque principal de la feria ha estado condicionado por el mercado internacional, porque la venta nacional lleva algún tiempo disminuyendo. En efecto, la demanda exterior aumentó el último año un 6%, hasta 665 millones de euros, reduciéndose la demanda interna a 563 millones (menos 5%). La Unión Europea sigue siendo la principal destinataria de las ventas, concentrando el 16% de las dirigidas al exterior; y, dentro de ella, Italia y Portugal en cabeza.
De acuerdo con esta tendencia general, está aumentando la afluencia de visitantes internacionales a Fimi, y su diversidad, y en esta edición que acaba de transcurrir alcanzó a 25 países. La afluencia nacional procedió principalmente de Madrid, Andalucía, Comunidad Valenciana y Cataluña.
La feria contó una vez más con los Trending Corners, espacios de tendencias, incluyendo las especiales para bebé y la tendencia «animal», con particular atención a los cuatro temas preconizados por Promostyl. Con áreas tan especiales como «Ship Mate», la vida aventurera de un pirata, «Indian Summer», el bullicioso corazón de la India, y «Roller Girl», chicas de restaurante americano.
Como ya había tenido lugar, con mucho éxito, en las últimas ediciones, el equipo organizador de las jornadas de comunicación inherentes al desarrollo de la feria volvió a preparar un programa de «FIMI 360º, charlas con la moda», un foro de conocimiento en el que intercambiaban impresiones los profesionales de la comunicación y los miembros del equipo de márketing y relaciones públicas de los propios expositores.
En esta nueva convocatoria, sin embargo, se había modificado un poco el abanico de protagonistas, con incorporación expresa de «bloggers» e «influencers», y de las redes sociales, para adecuarse a las transformaciones que se han ido produciendo en el colectivo profesional. Sería importante, en todo caso, que el patrón que se tomara como referencia siguiera siendo representativo.
Una cosa sobre la que todo el mundo se hace sus reflexiones es la de las relaciones que deben mantenerse con el certamen italiano gemelo, el Pitti Bimbo, con calendario casi paralelo y objetivos muy semejantes. Habría que ver hasta qué punto es conveniente o es un lastre la excesiva semejanza de fines o estilos, y la coincidencia mayor o menor de las fechas de apertura. Cada vez son más los que piensan que lo mejor sería olvidarse de que existe el Pitti.
Naturalmente hay que buscar compradores internacionales (no sólo árabes, aunque hay una cierta querencia a cultivar a estos últimos). Para nosotros son muy interesantes, obviamente, los compradores hispanoamericanos; la moda española ya tiene fama entre ellos, pero debería ser más cultivada aún, reforzando la imagen de la buena relación calidad/precio. No estamos explotando todo lo a fondo que sería posible el valor español.
Y dentro de la misma España hay que tener una comercialización más agresiva de la ropa infantil propia. Uno de los expositores españoles de la propia Fimi que recientemente se ha decidido a entrar en el juego de los córners decía: desde que abrí mis tiendas propias en El Corte Inglés, en esta última campaña, he triplicado la venta. ¿Ejemplo a seguir?


  
Publicado en TEXTIL EXPRES - Revista Número 237 - JUNIO-JULIO 2018
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