La industria confeccionista teme que los pedidos sanitarios vayan a contratistas internacionales.

El 6 de agosto informábamos en Textil Exprés sobre el rechazo del Consejo Intertextil Español (que agrupa a las patronales del textil de cabecera, Texfor y Ateval) a los criterios de compras públicas en materia de textiles de uso sanitario, y su petición de que éstos fuesen revisados. Cosa que el CIE expresaba a la luz de la publicación del acuerdo marco para el suministro de material para hacer frente a la Covid-19, realizada el 4 de agosto en la Plataforma de Contratación del Sector Público.

Hoy, un poco tardíamente (puesto que el plazo de presentación de ofertas expiraba el lunes 17 de agosto), aunque a tiempo para recordar al Ministerio su responsabilidad moral, la patronal de las industrias confeccionistas, Fedecón, y la Confederación de la Industria de la Moda (ModaEspaña), han difundido un comunicado en el mismo sentido, cuya principal novedad consiste en informar de la constitución de una Unión Temporal de Empresas (UTE) para concurrir a la licitación, de la que forman parte empresas miembro de Fedecón-Confederación ModaEspaña.

Igual que hicimos en la noticia de primeros de agosto, reproducimos seguidamente el comunicado de estas dos últimas entidades (negritas por Textil Exprés).


«El concurso público lanzado por el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) y dependiente del Ministerio de Sanidad español, para el abastecimiento de productos sanitarios ante una nueva oleada de Covid-19, deja fuera a las pymes de nuestro país, las mismas que fueron capaces de solventar la crisis de material durante los peores días de confinamiento.

»Ingesa ha estipulado un gasto total superior a los 2.009 millones de euros para garantizar un colchón de material ante el miedo a un nuevo pico en la curva de contagios. Los requisitos recogidos en el documento abandonan, prácticamente en su totalidad, a las empresas españolas. La solvencia técnica, impuesta por el Ministerio, exige a los proveedores de nuestro país que hayan facturado el total del precio del lote al que se quiera optar.

»La industria de la moda española se puso a disposición del Gobierno desde el minuto uno para producir todo tipo de material sanitario, siendo las empresas coordinadas por Fedecón-Confederación ModaEspaña de las primeras entidades en conseguir las licencias necesarias de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPs) para fabricarlo. Por ello, se espera que, a la hora de realizar las adjudicaciones, se tenga en cuenta el esfuerzo que han realizado las empresas españolas en los momentos más críticos de la pandemia.

»El 90% de los productos textiles que se producen en España se fabrican en Pequeñas y Medianas Empresas (pymes). Por tanto, el concurso público favorece a los contratistas internacionales dejando fuera a la industria nacional.

»Un grupo de empresas del sector, algunas de ellas miembros de Fedecón-Confederación ModaEspaña y de otras organizaciones, se han constituido en UTE (Unión Temporal de Empresas). Y, unidos, han presentado su propuesta a la licitación pública, dejando abierta la posibilidad de incorporación de otras empresas. Su objetivo es generar inversión y compromiso social para fabricar productos sanitarios bajo unos controles de calidad exhaustivos y supervisados por la Agencia Española del Medicamento. En caso de conseguir los lotes licitados, contribuirían a la creación de más de 17.000 empleos en nuestro país durante un año.

»Los requisitos por los que se rige este concurso público no parecen seguir el mismo discurso de los últimos meses, en el que se pretendía fomentar la economía española y apoyar a nuestros empresarios. En caso de tener en cuenta a las pymes de España, ese dinero público se mantendría en las entidades nacionales, lo cual se traduciría en empleo y riqueza para reactivar el mercado tras la pandemia.

»Además, tendríamos una firme garantía de suministro a un precio fijo sin especulaciones por las oscilaciones de mercados internacionales. En caso de que las Administraciones, nacional y/o autonómicas, tuvieran en cuenta a las empresas de nuestro país, se establecería un retorno a las arcas públicas en concepto de impuestos -directos e indirectos-, además del ahorro en prestaciones por desempleo y otras ayudas.

»Estas condiciones dificultan la oportunidad de España de ser autosuficiente en la producción de material sanitario, perpetuando la dependencia de terceros países para ello».


  
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