Adiós a la crisis. Hola a una Nueva Ilusión, desde la Cascada de Montjuic en Barcelona.

 

Creatividad al máximo en «The New Beginning», lema de la Gala BBFW 2021, de moda para novia. Volúmenes excesivos frente a siluetas finas y estructuradas, tejidos ostentosos frente a transparencias arriesgadas. Asimetrías, colores audaces como un traje de novia de color negro que pasó como excepción, y que recordaba a los vestidos de fiesta de las damas mejicanas en la cinematografía clásica. Bordados. Pedrería. Todo para vestir a las novias, los novios y las damas de honor en las bodas del año próximo.

El entorno, espectacular, bello, apropiado. Agua, luz y mucha magia, eso es lo que tiene la Fuente Mágica de Montjuic en Barcelona. Entre ella y el Palacio Nacional que corona el horizonte se encuentra una explanada rodeada por dos palacios del recinto ferial original, el Alfonso XIII y el Victoria Eugenia. Allí, en la plaza de las Cascadas, el sector de la moda nupcial se dio cita en la noche del pasado jueves, 14 de octubre, para unir magia e ilusión y situar el punto de salida de la recuperación, de un sector duramente castigado por la pandemia de Covid-19.

Ha sido una gala con desfile al aire libre, respetado por la meteorología (solo sopló un aire fresco, para el que la Feria, previsora, facilitó a los asistentes una manta ligera estilo poncho) y alumbrado, además de por los focos y la iluminación de las fuentes, por una luna que acompañó a la velada.

Unos quinientos invitados acudieron en persona a la Gala 2021 de la Barcelona Bridal Fashion Week, un evento que el año pasado no pudo celebrarse más que en forma de espectáculo digital, y que este año tampoco se llevó a cabo anteriormente a causa de las restricciones impuestas para combatir a la pandemia. Pero que Fira de Barcelona ha considerado imperioso realizar un formato reducido pero de ningún modo menor, ya que se trataba de dar visibilidad al renacimiento de la moda nupcial. Como hemos dicho, «The New Beginning»

 

Un Nuevo Comienzo para el sector nupcial.

La crisis ha sido dura. La imposibilidad de celebrar ceremonias «comme il faut» ante la pandemia, primero por confinamiento y después por limitaciones de aforo (aunque en el otoño pasado hubo quien afirmaba que se estaban celebrando bodas con normalidad), redujo de forma notable los actos nupciales. Incluso si se formalizaron los matrimonios en juzgado, el banquete y la fiesta se anularon o quedaron pospuestos.

Las perspectivas han cambiado. La CEO de Pronovias Group, Amandine Ohayon, dijo el jueves en el escenario principal de la Gala que ya está programado un 20% más de bodas para los próximos meses. El sector renace.

Estermaria Laruccia, directora de la Barcelona Bridal Fashion Week y de la Gala, afirmó que todos en el sector, «durante los últimos meses hemos vivido momentos difíciles, en la vida personal y profesional». Añadió que «es hora de ponerse en movimiento... y es hora de celebrar un nuevo comienzo». Y la celebración ha sido brillante, compacta en términos de aforo, pero sin escatimar medios.

 En el centro, flanqueados por los presentadores Javier de Miguel y Renata Zanchi, de izda. a dcha., Jaume Collboni (Ayuntamiento de BCN), Jordi Torrades (Generalidad de Cataluña), Amandine Ohaion (Pronovias), Estermaria Laruccia (BBFW), Jesús Díez Betriu (Jesús Peiró), Constantí Serrallonga (Fira de Barcelona).

 

Una Gala con selecta audiencia presencial, y una vasta repercusión online.

Entre los invitados, una treintena de influencers internacionales con una audiencia agregada de más de 14 millones de seguidores. Desirée Cordero (que además de influencer es modelo profesional), Melyssa Pinto, Marta Sierra, Daniel Illescas, el italiano Andrea dal Corso, la mejicana Patricia Gloria Contreras, y la china Chenyue Wang, no solo fueron a ver sino que desfilaron en la pasarela con diseños de las firmas Pronovias, Lorena Panea, Yolancris, Ramón Sanjurjo, Carlo Pignatelli for Pronovias, Amelia Casablanca y The Atelier, y Marco y María.

Se notó que no todas/todos las maniquíes/modelos eran profesionales, pero esto contribuye a dar imagen de naturalidad contemporánea.

El acto fue presentado por Renata Zanchi y Javier de Miguel. Y entre las celebridades asistentes se encontraban las actrices Hiba Abouk (que colabora con Save The Children) y Macarena Gómez; Judit Mascó, Martina Klein, Verónica Blume, Elsa Anka; y otros personajes conocidos de la cultura y la «sociedad».

Por parte de Fira de Barcelona (y más allá del equipo de la BBFW), estuvo su director general, Constantí Serrallonga.

En total pudieron verse más de 80 diseños de marcas líderes como Pronovias Group (con sus firmas Pronovias, House of St Patrick y Nicole Milano, así como Carlo Pignatelli for Pronovias); Jesús Peiró; Yolancris; Isabel Sanchis; Sophie et Voilà; Ramón Sanjurjo; Marco y María; Lorena Panea; Olga Macià; Carla Ruiz; Cristina Tamborero; Antonio Riva; Amelia Casablanca; Carlo Pignatelli con su colección propia; Justin Alexander, y The Atelier.

Además de la asistencia «presencial», el desfile pudo seguirse online vía «streaming», obviamente desde todo el mundo. Y de hecho la mayoría de los pequeños discursos y la presentación se pronunciaron en inglés, subrayando el carácter internacional de la BBFW.

El acto tuvo también una finalidad solidaria, en colaboración con la ONG Save The Children para combatir los matrimonios infantiles. Por esa razón, estuvo allí Andrés Conde, CEO de la ONG en España.

El acto, todo hay que decirlo, no ha sido barato de organizar. En efecto se hizo en formato compacto y relativamente sobrio, pero ambicioso, y eso cuesta dinero. Se contó con el apoyo de once patrocinadores privados, pero ha sido fundamental la contribución tanto del Ayuntamiento de Barcelona, representado en la Gala por el primer teniente de alcalde, Jaume Collboni, y muy especialmente de la Generalidad de Cataluña, cuyo director general de Comercio, Jordi Torrades, también acudió a la Gala; ambos pronunciaron unas palabras de apoyo al sector de moda nupcial y a la BBFW.

Jesús Díez Betriu, presidente de BBFW y dueño de la firma Jesús Peiró, mostró su satisfacción por el desarrollo la Gala. «El objetivo era reunir a la industria para celebrar una vuelta a la vida tras el difícil periodo de la pandemia. El éxito ha sido rotundo y ayudará al sector a seguir trabajando con ilusión y renovadas fuerzas».

 

Y, el año que viene, BBFW en todo su esplendor.

Se está ya preparando la próxima Barcelona Bridal Fashion Week que, de nuevo presencial y al completo, se celebrará en 2022, probablemente a finales de abril aunque todavía no ha sido convocada oficialmente ni figura aún en el calendario de Fira de Barcelona.

En todo caso, el camino hacia ese gran encuentro sectorial de la próxima primavera estará sembrado de otros actos, encuentros profesionales y jornadas, entre los que ya se menciona la entrega de los Elle International Bridal Awards.


  
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