La «Nueva Normalidad» viene empujada, en parte, por cambios que ya se preveían

Necesitamos un verdadero Pacto de Estado: una política industrial más clara y decisiva que apoye a sectores con conocimiento, talento y oficio.

La digitalización ha permitido una mayor conexión directa pero también una mayor exigencia en cuanto al servicio inmediato.

Es necesario mejorar la cooperación en el mercado de suministro, mayor eficiencia y especialización, y una atención muy directa con el consumidor.

Los desafíos son múltiples y diversos porque hay que estar muy preparados nivel tecnológico, de organización y operativo.

 

Entrevista con
José Vicente Serna.
Presidente de la Asociación de Empresarios del Textil de la Comunidad Valenciana, Ateval.

 

TE: ¿Cómo valora el impacto de la Coronacrisis en los sectores que conforman el Textil/Moda Español?

José Serna: El impacto ha sido diferente dependiendo de los tipos de subsectores y actividades en las que estaban enmarcadas las empresas. Las actividades relacionadas con el sector de prendas de vestir, las relacionadas con los suministros para restauración y hostelería o las dirigidas al mercado del automóvil han sido las más afectadas. Sin embargo, hay subsectores que, a excepción del período final del primer trimestre 2020 y período inicial segundo trimestre 2020, han funcionado bastante bien, como es el caso del textil-hogar, el textil-descanso, la ropa de deporte y determinados textiles técnicos. Un caso excepcionalmente positivo ha sido el textil sanitario que ha tenido una gran demanda. Incluso irrumpió con la creación de una nueva e importante división de productores nacionales de este tipo de materiales textiles ante la escasez manifiesta en el mercado de este tipo de productos durante el pasado año.

 

TE: ¿En qué momento nos encontramos actualmente? ¿Cree que ya ha comenzado, o que está próxima, la reactivación?

JS: Entiendo que la reactivación en general se está produciendo. Otra cuestión es el nivel de recuperación según subsectores y su actividad, ya que hay sectores que recuperaron todo su ritmo de producción y siguen una buena dinámica a nivel de exportación, incluso ampliando mercados, y otros que, en cambio, apenas están empezando a levantar el vuelo.

 

TE: ¿Cómo será, en su opinión, el sector en la «Nueva Normalidad»? ¿Qué cambios «han venido para quedarse»? ¿Qué transformaciones ha introducido (o va a introducir) en la industria, en la cadena de suministro, en el mercado, en el consumidor, en la distribución?

JS: La «Nueva Normalidad» viene empujada, en parte, por una serie de cambios que ya se preveían que se iban a producir en el consumo y que iban a estar mayormente ligados a la venta online, a la búsqueda de precio y oportunidades, servicio rápido de entrega y otros que se han generado por el cambio de tendencias en el consumo. El ejemplo más representativo es el aumento de demanda de productos para el hogar, motivado porque la propia pandemia nos obligó a cobijarnos en casa ante las medidas restrictivas de movilidad y, por ende, a valorizar los objetos identificativos del propio hogar.

Por otra parte, la digitalización ha permitido una mayor conexión directa pero también una mayor exigencia en cuanto al servicio inmediato para atender la compra del consumidor. Ello obliga a una mejor cooperación en el mercado de suministro, una mayor eficiencia y especialización, así como una atención muy directa con el consumidor.

 

TE: ¿Qué inversiones, esfuerzos y/o actuaciones tendrán que acometer, los distintos actores del sector, para adaptarse a los cambios que puedan producirse hacia este futuro inmediato?

JS: Considero que debemos seguir apostando mucho y fuerte por la formación, la innovación, la internacionalización, el diseño y la calidad de productos. Y, en este sentido, hay dos ejes fundamentales como son la digitalización y la sostenibilidad que tienen que adquirir una mayor relevancia y ser dos apuestas firmes de nuestras pymes textiles.

No podemos olvidar la colaboración entre entidades: las propias empresas, asociaciones empresariales, institutos tecnológicos, universidades y otros agentes serán clave para dar un salto adelante y proyectar el sector a un mejor posicionamiento. Estas alianzas también son importantes para ganar peso y/o tamaño de cara a una mejor red de distribución y diversificación de productos, adquirir notoriedad, proyectar las marcas y tener una mayor relevancia reputacional a nivel internacional.

 

TE: ¿Cuáles son, en consecuencia, los principales desafíos a afrontar?

JS: Los desafíos son múltiples y diversos porque hay que estar muy preparados a nivel tecnológico, de organización y operativo. Esto nos permitirá hacer frente a la competencia en todos los frentes, desde la captación de las propias tendencias de consumo, la impulsión de productos innovadores, tener presencia amplia en todos los mercados ante la omnicanalidad de la distribución, marcas potentes, presencia en redes sociales, impulso de las plataformas online, la logística integrada y la anticipación a las necesidades del consumidor.

 

TE: ¿Qué apoyos necesitaría el sector para lograr esa adaptación, por parte de las administraciones públicas o de otras instancias?

JS: El apoyo de la Administración debe ser próximo, relevante y continuado a las empresas. Nuestro colectivo empresarial está modulado principalmente por pymes familiares que necesitan un respaldo institucional que relance su actividad económica. Las ayudas a la industria, aun no siendo determinantes, deben de respaldar y ser un acicate para el buen desarrollo industrial de nuestras empresas.

 

TE: ¿Espera que los fondos Next Generation contribuyan al relanzamiento del sector? ¿De qué modo?

JS: En ello andamos. Es lo que se pretende a través de un nuevo instrumento, un nuevo observatorio a nivel nacional, por el que se está trabajando en un proyecto colectivo para los sectores de la moda, industria textil y calzado. Se trata de definir un proyecto muy ambicioso del Textil/Moda Español, de carácter colectivo, que arrastre a toda la cadena de valor y que sirva para la transformación, la resiliencia y la sostenibilidad del sector a través de la apuesta por la digitalización y la economía circular.

 

TE: ¿Desea hacer algún otro comentario en relación con este asunto?

JS: Me gustaría destacar la capacidad de adaptación y flexibilidad del sector textil-confección a las diferentes crisis vividas, así como su capacidad de superación y puesta a punto para seguir siendo competitivos.

En este sentido, sería deseable que el Gobierno de la nación hiciese una apuesta decidida por la industria, un verdadero Pacto de Estado. Una auténtica política industrial más clara y decisiva que apoyara a todos aquellos sectores que suelen tirar de conocimiento, talento y oficio, tan arraigados en determinados clústeres territoriales, como es el caso de la industria textil española.

© - TEXTIL EXPRES - 2021