La respuesta del textil español, ante el sexto año de la crisis

Toda feria es un encuentro de empresarios para vender y comprar. Unos ofrecen productos o servicios, que otros desean adquirir. Y se dice que hubo una buena feria cuando se han cerrado muchas transacciones en términos razonablemente satisfactorios para ambos colectivos.

Pero una feria moderna no sólo ofrece mercancías, sino también información; se intercambian ideas y conocimientos, y esto, por lo general, sin precio: es un valor añadido. Aparte de los debates de viva voz que se han desarrollado, Ifema sintetizó, para la SIMM de febrero, informes recibidos de entidades como Fedecón, Acotex o el Cityc, y ofreció un material documental sobre el estado presente y las previsiones del inmediato futuro cuando el sector y el país se adentran en el sexto año de la crisis.

 

Modernización, reindustrialización e internacionalización. Estos son, a juicio de las principales organizaciones empresariales del sector textil y de la confección, los tres grandes pilares sobre los que habrán de asentar las empresas su estrategia, para hacer frente a la incertidumbre económica y al frenazo en el consumo previsto para España en 2012. Ante las poco favorables perspectivas económicas que se dibujan para este nuevo año, las patronales del sector ven en las exportaciones la opción más segura para seguir creciendo en los próximos meses.

La Federación Española de Empresas de la Confección (Fedecón), a través de su presidente Ángel Asensio, considera el momento actual clave para reindustrializar el sector textil español, además de para desarrollar nuevas formas de producción y modificar hábitos de venta.

Por su parte, desde la Asociación Empresarial del Comercio Textil y Complementos (Acotex), destacan que se han comenzado a observar ciertas novedades en la forma de funcionar de algunos establecimientos —venta on-line, acciones en redes sociales, etc.— que pueden ser esenciales para el inicio de la recuperación y pueden propiciar un cambio en la actitud de los consumidores.

En su análisis del comportamiento del sector durante el año 2011, el Centro de Información Textil y de la Confección (Cityc) ofrece conclusiones poco alentadoras, que sitúan a esta industria en niveles de estancamiento, con las exportaciones como único motor de crecimiento en este período. Durante el año pasado, según Cityc, se confirmó un frenazo importante en el proceso de recuperación que el sector había iniciado a mediados de 2010, a causa de la creciente debilidad de la demanda interior de productos textiles y de vestuario.

Sobre esta materia se podrá ver, en otro lugar de este número, el informe final de 2011 sobre comercio exterior que el propio Cityc distribuyó pocas fechas después del cierre del SIMM.

Por lo que respecta a la producción de textil y de vestuario, los indicadores mostraron un comportamiento negativo en el año, con una baja del 6% hasta octubre, frente al 1,7% de caída en el año anterior. Nuevamente, fueron los productos de vestuario los que tuvieron una peor evolución frente a las manufacturas textiles. El empleo continuó todavía en tasas bajo cero, con un descenso cercano al 5%. En este caso, además de la menor actividad durante el año, pudo haber influido la persistencia en las restricciones a los créditos para las empresas, en especial para las Pymes.

Ante esta situación, Ángel Asensio, presidente de Fedecón (y, durante los últimos años, también del Consejo Intertextil), cree que es preciso poner en marcha, de forma inmediata, nuevas iniciativas que «revolucionen» el sector textil español. Aunque la clave continúe siendo la exportación, hay que buscar la reindustrialización de un sector que, dado su carácter manufacturero, puede crear muchos puestos de trabajo. Y añade que «la estabilidad de un país se basa en su industria», por lo que reclama mayor atención a las ayudas que puedan desbloquear la financiación a las empresas.

Asensio, que es también presidente del SIMM, Salón Internacional de la Moda de Madrid, demanda un cambio en la actitud de los consumidores. Es necesario un cambio en la forma de consumo. Hay que lograr que el consumidor vuelva a comprar prendas buenas pero duraderas, que conformen un buen fondo de armario, y que tengan más vida útil. La tendencia a comprar ropa de usar y tirar, tan presente en estos tiempos, no sólo ahoga al sector sino que tiene consecuencias nefastas para los recursos naturales y el medio ambiente.

Para la patronal del sector de la confección, las empresas que mejor han resistido a la crisis son aquellas que tienen una imagen de marca reconocida y que, por tanto, tienen consumidores fieles. Asensio subraya como otra de las claves para la supervivencia futura del sector lograr la fidelización del cliente.

En otro orden de cosas, Asensio repitió su observación de los últimos tiempos: el hecho de que se hagan series cada vez más cortas, y que los costes unitarios de producción en China se hayan encarecido, motivó el comienzo de un retorno de la producción que había huido de la Península (recuperada quizá en un 15% hasta ahora), aunque se dirige más a Portugal que a España por falta de tejido productivo en nuestro país. España debería aprovechar esta circunstancia para intentar reconstruir la industria de los talleres pieceros, que antes de la deslocalización empleaban a más de 400.000 personas y ahora sólo a 170.000.

Por su parte, el presidente de Acotex, Borja Oria, indica que los datos de venta al público en el textil siguen evolucionando a la baja, con un descenso del 2,6% en el último año, acumulando una caída del 22,7% en los últimos cinco ejercicios. El año pasado, por otra parte, se ha registrado una mayor degradación de los márgenes comerciales, por haber efectuado más ventas promocionales y de rebajas.

Otro fenómeno que va ganando fuerza es la venta on-line, que ha pasado en diez años de una cuota de mercado de 0,9% al 13% actual, con la correspondiente incidencia en el descenso de las ventas en comercios.

El gasto familiar destinado al textil fue en 2011 de 1.190 euros por hogar, y 470 euros por habitante, correspondiendo un 36,1% a prendas para mujer, un 33,1% a ropa para hombre, un 18,7% a hogar, y un 12,1% a niño. Madrid, Cataluña y Andalucía fueron las Comunidades que destinaron mayor presupuesto familiar a la ropa.

Los hábitos de compra en el último año no han variado mucho, y continúan comprando preferentemente, por este orden, en: cadenas especializadas, tiendas multimarca, hiper/supermercados, factory/ outlets y grandes almacenes.

 


[Publicado en TEXTIL EXPRES Suplemento 199 — febrero 2012 ].


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