La comarca barcelonesa del Maresme, con capital en Mataró, que fue muy potente en género de punto, lleva padeciendo desde hace años, y muy particularmente desde la entrada de China en la OMC, un desangramiento silencioso. Dentro de eso, y pasada una profunda criba, a mediados de la década de 2010 la situación parecía controlada y la industria incluso crecía ligeramente. Pero los dos años últimos, incluso antes de que se desatase la coronacrisis, han sido de contracción. En 2010, el textil empleaba a 6.475 personas en la comarca. En 2018, a 6.208. Así que el saldo de ocho años no era malo, con solo 267 puestos de trabajo menos, o una pérdida del 4%. De pronto, en 2019 la cifra cayó a 5.872. Y, al finalizar 2020, a 5.305. En solo dos años, ha perdido el 14,5% del empleo, más de 900 personas. Y sorprende que en el año de la pandemia el impacto no haya sido mayor, por comparación con lo ocurrido en 2019. Según el presidente de la patronal Asegema, Josep Espígul, la pandemia ocasionó el año pasado dos ocasiones de cierre forzoso, con la mercancía lista congelada en almacenes. Como consecuencia, el sector de la comarca está a duras penas sobreviviendo, en la actualidad.
TE 777. 31/5/2021
How to resolve AdBlock issue?