Veremos si en el dato de mayo (que conoceremos pronto) la situación de la venta minorista de moda en España mejora. Es posible, puesto que las restricciones sociales sobrevenidas a causa de la pandemia comienzan a relajarse. Pero dentro de mayo lo que hemos conocido son datos hasta abril, y las cifras son lamentablemente recurrentes, en un nivel negativo. El «40» es el número maldito, ya que desde hace algún tiempo la caída del mercado oscila en torno a ese nivel. En el cuatrimestre de enero a abril, y según estadísticas de la Asociación Empresarial del Comercio Textil, Complementos y Piel (Acotex), el descenso de ventas detallistas de ropa y complementos fue del 40,4%... con respecto a igual período de 2019, es decir, dos años antes. La referencia se escoge porque en 2020 marzo fue el año del primer y total confinamiento, con cierre absoluto del comercio no considerado de primera necesidad, así que sus datos son completamente atípicos. Así, comparando el primer cuatrimestre de este año con el de 2020, el sector anota un aumento del 13,4%. Solo en el mes de marzo, las ventas se doblaron ampliamente, con un aumento del 116,3% sobre marzo de 2020. Pero, como hemos dicho, es un incremento no significativo. El presidente de Acotex, Eduardo Zamácola, ha expresado que los consumidores entran poco en las tiendas de moda, pero que ello no se debe a un temor a infectarse, puesto que entiende que el comercio es seguro. Lo que sucede es que no tiene interés en renovar su indumentaria, por la pérdida de vida social. Si no vas a fiestas, bodas, o no te reúnes con gente, dejas de estrenar trajes, vestidos, o prendas en general. En ese sentido, el final del estado de alarma, y el ritmo que estamos viendo todos de regreso a la vida colectiva (sobre todo al aire libre), puede mover al optimismo. Sin embargo, a mediados de mayo Zamácola todavía se mostraba poco esperanzado.
TE 776. 24/5/2021
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